El Festival de Títeres de Las Merindades deja de organizarse por falta de recursos y reconocimiento institucional
Tras 14 ediciones, la organización anuncia que la próxima cita no se celebrará por la falta de apoyo suficiente de administraciones regionales y nacionales

El Festival de Títeres de Las Merindades no se celebrará este año. Así lo ha confirmado en Radio Espinosa Merindades Isabel Sobrino, una de las impulsoras del proyecto junto a Rafael Benito, ambos integrantes de la Asociación Cultural Betelgeuse y Alauda Teatro.
Isabel Sobrino explicó que el principal motivo es la falta de financiación suficiente para sostener un festival de estas dimensiones.
«Es un festival que requiere mucho más presupuesto del que tenía. Hasta ahora hemos contado con la ayuda de la Diputación, que siempre nos ha apoyado y nos ha dado lo máximo, pero lo máximo es muy poco para un festival tan grande. Habríamos necesitado ayuda de la Junta de Castilla y León y del Ministerio.»
Sobre la financiación estatal, añadía:
«Desde el Ministerio nos han comentado que reciben muchísimas solicitudes de todo el territorio español y que hay que insistir año tras año. Nosotros lo hemos pedido durante dos años y hemos desistido. La gente tiene que tener en cuenta que este no es nuestro trabajo, lo hacíamos de manera altruista. Nuestro trabajo es el teatro y estábamos quitando tiempo a nuestra profesión.»
Su compromiso con Las Merindades les llevó a poner en marcha distintos proyectos dentro de las artes escénicas, con el objetivo de acercar a la comarca espectáculos que han pasado por grandes ciudades, generando experiencias culturales únicas en el entorno rural.
En estas 14 ediciones han participado 100 compañías procedentes de 14 comunidades autónomas y 9 países, con un total de 321 representaciones, consolidando el festival como una referencia dentro del sector. Desde la organización consideran que el recorrido y el prestigio alcanzado merecían un mayor respaldo institucional, especialmente a nivel regional y nacional, ya que la gestión y el peso del proyecto han recaído íntegramente sobre sus hombros.
Preguntada por la posibilidad de que el festival pueda retomarse en el futuro, Isabel Sobrino dejó una puerta abierta:
«Si se removiera la conciencia de alguien y dijera que esto merece la pena y que es una pena que se deje de hacer, claro que sí, volveríamos.»
A pesar del reconocimiento artístico alcanzado dentro del circuito de festivales y compañías de títeres, la decisión de poner fin al proyecto les deja un sentimiento de tristeza y frustración tras años de esfuerzo y dedicación a una iniciativa cultural que ha marcado la vida cultural de la comarca.










