Desde El Hacedor, ubicado en La Aldea del Portillo de Busto, en la comarca burebana, se impulsa la sexta edición de esta convocatoria, desarrollada en los espacios del albergue.
El tema elegido para los artistas este año son las puertas, consideradas por la organización como una contradicción permanente: la misma puerta puede ser una salida hacia la libertad o un encierro; puede elevarnos a un nivel superior o llevarnos a un pozo sin salida.
Según explica Dorien Jongsma, cofundadora de la asociación:
“Para ello tiene que responder a un tema que hemos lanzado, que este año va de puertas, entonces le hemos denominado ‘La puerta entre abierta’. Hablamos de puertas pero también de puertos. Aquí estamos en una zona montañosa; una puerta siempre es como una transición, y la transición puede ser de casa al aire, pero también puede ser de un lado del monte al otro lado del monte. Como nosotros bien sabemos, eso a veces cambia todo cuando has cruzado un pequeño o un gran puerto. Pues de eso va este año la convocatoria.”
Este tema permitirá emplear todas las disciplinas artísticas, siempre y cuando los proyectos dejen una estampa visible en el espacio cultural. Los participantes deberán presentar un boceto del proyecto antes del 20 de marzo al correo electrónico: hacedor@imagenesypalabras.com. Los trabajos creados durante la residencia artística formarán parte de la nueva exposición colectiva, que se inaugurará en octubre.
De nuevo, Dorien Jongsma detalla el proceso de participación:
“Para presentarse, tiene que mandar su currículum, pero sobre todo lo que más miramos es el proyecto que contesta la pregunta de las puertas. Participar en estas residencias lo entendemos como un proceso más largo; no solo son los quince días que pasan aquí los artistas. Una vez seleccionados, les invitamos a una reunión donde todos los artistas se conocen por pantalla, y a partir de ahí vemos cuáles son las fechas en que encajan unos y otros. A lo largo del verano, entre mayo y octubre, vienen los artistas en pequeños grupos de dos o tres a la vez. Una vez pasadas todas las residencias, montamos una exposición colectiva de todos los resultados, y eso ya es un poco el final del proceso.”
Durante su estancia de quince días, los artistas contarán con un espacio de trabajo en El Hacedor, con herramientas y materiales para desarrollar sus proyectos.











