El burgalés Dani Arce volverá a disputar la final de la Diamond League en los 3.000 metros obstáculos, una competición que reúne a los mejores atletas del mundo. Aunque la semana pasada no logró el resultado esperado (acabó sexto cuando necesitaba subir al podio), dos renuncias de rivales le han abierto de nuevo la puerta a la gran cita.
La final se celebrará mañana en Zúrich, a partir de las 19:00 horas, y contará con la ausencia destacada del doble campeón olímpico Soufiane El Bakkali, uno de los grandes favoritos.
Arce ya compitió en esta final en 2024, donde consiguió una brillante quinta posición, logrando además la tercera mejor marca de su carrera. Este año, su gran reto sigue siendo bajar de los 8 minutos y 10 segundos y mantener la regularidad en la última vuelta.
El gran enemigo para la cita será la previsión meteorológica, que podría complicar la carrera. Aun así, el burgalés afronta el desafío con la ambición de igualar o mejorar su actuación del año pasado.











