Castilla y León, a un paso de cumplir las nuevas ratios educativas
La comunidad ya roza los límites de alumnado por aula que plantea el Gobierno en su futura reforma

El Gobierno de España ha iniciado los trámites para una nueva normativa que pretende limitar el tamaño de los grupos escolares, estableciendo un máximo de 22 estudiantes en Primaria y 25 en Secundaria Obligatoria. El plan prevé una implantación paulatina: empezará en Infantil y Primaria en 2027/2028, continuará en ESO en 2028/2029 y culminará en Bachillerato hacia 2029/2030, con todas las etapas ajustadas definitivamente en 2031/2032.
En este escenario, Castilla y León parte con ventaja. Las aulas de la comunidad ya presentan cifras muy por debajo de los futuros topes: alrededor de 15 escolares por clase en Primaria y unos 22 en la ESO, lo que sitúa a la región prácticamente dentro de los estándares que la ley quiere fijar a nivel estatal.
Gracias a ello, no se prevé que la comunidad tenga que incrementar plantillas docentes ni reorganizar centros para adaptarse a la futura regulación, que todavía debe obtener el visto bueno del Congreso antes de convertirse en ley.
Desde la administración educativa autonómica destacan que esta situación es fruto de una apuesta previa: en 2022 se acordó con los sindicatos iniciar una reducción progresiva de ratios para mejorar la atención individualizada del alumnado.
Actualmente, la comunidad ya ha aplicado estos criterios en Infantil, ESO y Bachillerato, quedando únicamente pendiente completar los ajustes en Primaria, un proceso que culminará en el curso 2027/2028.










