Castilla y León destinará más de 90 millones a prevenir incendios en 2026
Las actuaciones se centrarán en tratamientos forestales como desbroces y podas para reducir el riesgo tras el aumento de vegetación por las lluvias

El Plan Anual de Prevención y Extinción de Incendios Forestales 2026 en Castilla y León contempla una inversión de más de 90 millones de euros, con el objetivo de reducir el riesgo de incendios en toda la comunidad.
Aproximadamente el 60% del presupuesto se destinará a trabajos realizados por cuadrillas terrestres, que actuarán sobre miles de hectáreas de superficie forestal. Estas labores forman parte de la llamada selvicultura preventiva, que incluye clareos, podas y eliminación de vegetación.
El objetivo de estas actuaciones es disminuir la continuidad del combustible vegetal, tanto en superficie como en altura, lo que ayuda a frenar la propagación del fuego. También se llevarán a cabo desbroces, retirada de restos vegetales y tareas de control de la densidad del arbolado, favoreciendo así un desarrollo más equilibrado de los bosques.
Las cuadrillas especializadas, repartidas por todo el territorio, trabajarán en esta intervención que es especialmente importante tras periodos de lluvias, que generan un aumento significativo de la vegetación y, por tanto, del riesgo.
La inversión se distribuirá por provincias, dando prioridad a las zonas con mayor historial de incendios y a aquellas consideradas estratégicas para la gestión forestal. En el caso de Burgos, recibirá 6,9 millones de euros para trabajar sobre 2.490 hectáreas. Además, se pondrá el foco en los montes de utilidad pública y en áreas con riesgo alto o medio.
El 40% restante del presupuesto se financiará a través de fondos europeos y programas de desarrollo rural, con el fin de reforzar la prevención y mejorar la resiliencia de los montes frente a futuros incendios.










