Villarcayo M.C.V. acogerá un proyecto piloto de hidrógeno verde impulsado por la Universidad de Burgos
El polígono industrial será escenario de un demostrador real para analizar el uso del hidrógeno como base de una comunidad energética en el medio rural

El polígono industrial de Villarcayo M.C.V. se convertirá en los próximos años en un entorno experimental para el desarrollo de una comunidad energética basada en hidrógeno verde. La iniciativa estará coordinada por la Universidad de Burgos en colaboración con el Ayuntamiento y las empresas ubicadas en la zona, y permitirá analizar el comportamiento de esta fuente energética en un contexto industrial real hasta el año 2029.
El proyecto se enmarca dentro de H2SCORE, una iniciativa internacional financiada con seis millones de euros procedentes del programa europeo Horizon 2020. En él participan quince socios de Europa y Canadá, entre los que se encuentra el Grupo de Investigación en Tecnología, Edificación, Construcción y Arquitectura (Giteca) de la Escuela Politécnica Superior de Burgos, junto al centro tecnológico Cartif como únicos representantes españoles. El liderazgo del consorcio corresponde al Politécnico de Turín.
El modelo que se implantará en Villarcayo M.C.V. tomará como referencia un demostrador principal situado en el valle alpino de Valsesia, en Italia, donde ya funciona una red energética que integra electricidad, calor, hidrógeno y biomasa para abastecer a varias empresas locales. Las razones por las que se ha elegido esta localidad es por sus similitudes con el valle italiano, según nos ha confirmado Javier González, responsable del proyecto en la Universidad de Burgos.
En el caso de esta localidad, el estudio inicial permitirá definir si la producción del hidrógeno se realiza en el propio polígono o si resulta más eficiente su transporte desde otro punto, antes de su posterior distribución entre las industrias participantes.
La actuación contemplará todo el ciclo energético del hidrógeno verde, desde su generación y almacenamiento hasta su distribución y uso final. El objetivo es obtener datos reales que permitan evaluar la viabilidad técnica, económica y ambiental de este tipo de comunidades energéticas en entornos rurales e industriales.
El proyecto cuenta con un nivel de madurez tecnológica TRL 7, lo que implica que el sistema se probará en condiciones operativas reales y no únicamente en simulaciones. Esto permitirá avanzar hacia su validación final y su posible aplicación comercial. Además del análisis técnico, el estudio incluirá la medición de costes, beneficios y condiciones necesarias para su implantación en otros municipios, así como la evaluación del impacto ambiental y la reducción de emisiones frente a sistemas energéticos convencionales.
Junto a Villarcayo M.C.V., se desarrollarán otros demostradores en distintos territorios de Italia, Suiza y Canadá. La experiencia obtenida servirá para generar conocimiento científico y facilitar la replicación del modelo en diferentes contextos geográficos y normativos, contribuyendo a la transición hacia sistemas energéticos más sostenibles desde el ámbito local.










