La atención sanitaria urgente en el medio rural presenta mayores dificultades debido a la dispersión de la población y a las distancias entre núcleos de población. Para reducir los tiempos de respuesta ante paradas cardiorrespiratorias y accidentes cerebrovasculares, la Diputación de Burgos ha impulsado un programa destinado a dotar de desfibriladores externos semiautomáticos a pueblos y pedanías de la provincia.
El plan prevé la entrega de 304 dispositivos, con la condición de que cada localidad cuente con dos personas formadas para su utilización y un local de uso no sanitario donde el equipo permanezca accesible durante gran parte del día. Establecimientos como bares, farmacias y comercios rurales se consideran espacios adecuados para su instalación.
La iniciativa se puso en marcha en 2016 de forma experimental en diez municipios y, con el paso de los años, se ha extendido a 160 localidades. La nueva fase permitirá cubrir los municipios que aún carecen de estos equipos y ampliar el servicio a pedanías con mayor número de habitantes.
La adquisición de los desfibriladores y la formación necesaria se financian mediante una subvención directa de 270.000 euros concedida por la Junta de Castilla y León, destinada a mejorar la prevención y la respuesta ante emergencias sanitarias fuera del ámbito urbano.
Los ayuntamientos interesados en sumarse al programa disponen de la información y del formulario de solicitud en la página web de la Diputación Provincial. Esta actuación fue presentada en una jornada informativa dirigida a representantes municipales celebrada en el monasterio de San Agustín.
Los desfibriladores que se distribuirán son dispositivos semiautomáticos, diseñados para facilitar su manejo por personal no sanitario previamente formado. El programa también tiene en cuenta la necesidad de que estos equipos estén disponibles durante la celebración de actividades deportivas y eventos con afluencia de público en los pueblos.
Los datos sobre siniestralidad indican que los accidentes cardiovasculares se encuentran entre las principales causas de mortalidad, tanto en el ámbito laboral como fuera de él, lo que refuerza la importancia de contar con medios de intervención rápida en el entorno rural, donde cada minuto resulta decisivo.











