La Confederación de Asociaciones Empresariales, FAE Burgos, se reunió ayer con el consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Alejandro Vázquez, para trasladarle la creciente inquietud del tejido empresarial por la gestión de las bajas y altas médicas, una competencia directa del sistema sanitario autonómico.
En el encuentro, celebrado en la sede de la Consejería de Sanidad en Valladolid, participaron el presidente de FAE, Nacho San Millán; el vicepresidente de la organización, Javier Herrán; y Antonio González, presidente de la Asociación Burgalesa de Empresas de Máquinas Recreativas y miembro del Comité Ejecutivo de la organización.
La reunión se centró en las competencias del Servicio de Salud de Castilla y León (SACYL) que atañen al fenómeno del absentismo, con especial atención al poder de decisión en materia de bajas y altas médicas. Desde FAE se explicó que el problema ha alcanzado un nivel que exige ser afrontado con seriedad y sin condicionantes políticos, dada su incidencia directa en la actividad económica y el empleo.
Además, se puso sobre la mesa la falta de mayor contundencia de la inspección médica a la hora de conceder altas en procesos de baja considerados “ficticios”, así como la práctica habitual de algunos médicos de Atención Primaria de otorgar bajas con una duración mínima estándar de una semana, independientemente de la patología.
La organización empresarial insistió en la reunión en que su planteamiento no cuestiona el derecho de los trabajadores a la protección de su salud, sino que persigue una gestión más rigurosa y equilibrada de las bajas y altas médicas, que permita compatibilizar la atención sanitaria con la sostenibilidad del sistema y la competitividad de las empresas.











