Estamos ante la quinta huelga médica en apenas un año en el sector. Los facultativos retoman la movilización contra la reforma del Estatuto Marco sanitario con una convocatoria de ámbito nacional prevista del 16 al 20 de febrero, es decir, la próxima semana. Los paros podrían repetirse una semana al mes hasta mitad de año si no se alcanza un acuerdo.
Según publicó ayer el Boletín Oficial de Castilla y León, un 43% de las plantillas cubrirán los servicios mínimos en el Hospital Universitario de Burgos, el Hospital Santiago Apóstol de Miranda de Ebro y el Hospital Santos Reyes de Aranda de Duero.
El paro ha sido convocado por la confederación de sindicatos médicos para exigir un estatuto marco propio para la profesión y, salvo acuerdo de última hora con el Ministerio de Sanidad, la actividad de los hospitales se reducirá a mínimos durante toda la semana.
No obstante, la Consejería de Sanidad recalca que deberán atenderse todos los pacientes desplazados desde otras localidades, así como aquellos cuya cita ya se haya aplazado con anterioridad o cualquier otra que no admita demora sin ocasionar un perjuicio grave para la salud.
Además, en todos los servicios que tratan patología urgente o crítica deberá mantenerse la actividad ordinaria al 100%. Es el caso de la UCI, diálisis, Oncología Médica y Radioterápica, hospitales de día, farmacia hospitalaria y todos los quirófanos en los que haya pacientes que requieran cirugía invasiva. Y, por supuesto, el servicio de Urgencias.











