La Diputación de Burgos celebra hoy en el Real Monasterio de San Agustín un Laboratorio de Innovación Abierta centrado en encontrar nuevas fórmulas que permitan mejorar la movilidad en las zonas rurales de la provincia y convertirla en un motor para fijar población, atraer oportunidades y garantizar el acceso a servicios esenciales.
El encuentro convoca a representantes de administraciones públicas, Grupos de Acción Local, responsables municipales, empresas, profesionales del transporte, asociaciones, centros educativos y emprendedores, con el objetivo de obtener una visión realista y diversa sobre las necesidades de la movilidad rural.
Durante la sesión, los participantes analizarán las barreras actuales y estudiarán soluciones innovadoras, como modelos de transporte flexible, propuestas de coche compartido adaptadas al entorno rural, movilidad a demanda, herramientas tecnológicas para conectar a usuarios y conductores, alianzas público-privadas o incentivos para facilitar el acceso al carnet de conducir.
La jornada utiliza la metodología KiteLab, un enfoque participativo que facilita la creación conjunta de propuestas concretas y aplicables, priorizando aquellas que puedan activarse en el corto plazo o escalarse con apoyo institucional.
El trabajo de hoy se apoya en una fase previa desarrollada en una sesión online con la participación de la Diputación, la Junta de Castilla y León, la DGT, asociaciones empresariales, Grupos de Acción Local y entidades vinculadas al desarrollo rural. Esa primera toma de contacto sirvió para identificar las perspectivas que debían estar presentes en el laboratorio: jóvenes, personas mayores, empresas tecnológicas, servicios esenciales y agentes educativos, entre otras.
Las conclusiones del encuentro servirán para orientar futuras actuaciones de la Diputación de Burgos y avanzar hacia un modelo de movilidad rural más accesible, sostenible y adaptado a la realidad de los pueblos de la provincia.











