La Dirección General de Tráfico (DGT) puso en marcha ayer lunes una nueva campaña de vigilancia y control centrada en la seguridad de los vehículos destinados al transporte de mercancías y personas, que se enmarca en una operación que se desarrolla a nivel europeo.
Hasta el próximo domingo, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y las policías locales que se sumen a la campaña controlarán tanto las condiciones en las que circulan este tipo de vehículos, independientemente del país en el que estén matriculados, como el comportamiento de sus conductores.
Durante la campaña se incidirá en la vigilancia y control de la velocidad, las horas de conducción y descanso, el tacógrafo, el exceso de peso, los posibles defectos técnicos del vehículo o la seguridad de la carga transportada, así como la documentación del vehículo y del conductor.
Además, también se vigilará el uso del cinturón de seguridad por parte del conductor y los ocupantes, la conducción bajo los efectos del alcohol u otras drogas y la utilización del teléfono móvil al volante.
Como es habitual, la vigilancia se realizará en todo tipo de vías y a cualquier hora del día, especialmente en aquellas carreteras en las que la intensidad de la circulación de camiones y autobuses es mayor.
El informe de 2025 de la Comisión Europea expone que los accidentes que involucran vehículos pesados de mercancías y autobuses representan una proporción significativa de las muertes en carretera en la Unión Europea.











