El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Carlos Arrazola, acompañado por el ingeniero director de los trabajos, Julián Brihuega, visitó recientemente las obras de rehabilitación del desagüe de fondo del embalse del Ebro, ubicado entre Cantabria y Castilla y León.
Detalles de las obras
El proyecto consiste en poner en servicio el desagüe de fondo del propio cuerpo de la presa, mientras que el desagüe lateral, situado a 500 metros, permanece operativo. Entre los elementos que se están trabajando se encuentran los conductos internos de hormigón revestidos de acero, la tubería que conduce a la cámara de compuertas, la cámara con cuatro compuertas y el cuenco amortiguador, una estructura de hormigón que disipa la energía del agua.
Para realizar los trabajos de reparación de las compuertas dañadas, un equipo de buzos se sumergió y se colocó una cobertura de seguridad. Además, se dragaron 3,5 metros de sedimentos para poder acceder a la zona de las compuertas y reemplazarlas.
Un embalse estratégico e histórico
El embalse del Ebro, diseñado por el ingeniero Manuel Lorenzo Pardo, primer director técnico de la CHE, es un símbolo del principio de unidad de cuenca y uno de los embalses más importantes de la cuenca del Ebro. Su construcción comenzó en 1921 y concluyó en 1945, con una capacidad de 540 hm³, convirtiéndolo en el tercer embalse en capacidad de la cuenca, tras Mequinenza y Canelles.
Se trata de un embalse hiperanual, capaz de suministrar agua más allá de un solo año hidrológico. Esta característica fue clave durante la sequía de 2022-2023, garantizando el abastecimiento de regadíos en la zona y el mantenimiento del caudal ecológico del eje del Ebro, en coordinación con otros embalses de Navarra, La Rioja y Aragón.
Usos del embalse
El embalse del Ebro cumple múltiples funciones: abastecimiento urbano, regadío, uso hidroeléctrico e industrial. En cuanto al regadío, abastece a los canales de Lodosa, Tauste e Imperial, que cubren más de 62.500 hectáreas, una zona de producción agrícola de alto valor.
En el ámbito urbano, el embalse suministra agua a un bitrasvase hacia la zona costera cántabra, incluyendo Santander y Torrelavega, beneficiando a entre 250.000 y 300.000 habitantes durante el verano.











