Castilla y León, primera comunidad autónoma en implantar el grado III+ de dependencia
La nueva regulación reconoce mayores prestaciones económicas para personas con ELA y otras enfermedades complejas e irreversibles

Castilla y León es la primera Comunidad Autónoma en implantar el grado III+ de dependencia mediante una Orden reguladora, que ya ha sido publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León. El texto adapta la normativa autonómica de Servicios Sociales para reconocer las prestaciones económicas asociadas a este nuevo grado, dando así cumplimiento a lo establecido en la Ley estatal destinada a mejorar la calidad de vida de las personas con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) y otras enfermedades complejas e irreversibles.
Tal y como ha explicado la vicepresidenta y consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León, Isabel Blanco, con esta orden Castilla y León vuelve a situarse a la vanguardia a nivel nacional, al desarrollar reglamentariamente este nuevo grado de dependencia y hacerlo efectivo a través de una regulación específica.
El grado III+ está vinculado a personas con ELA en estado avanzado, que presentan una dependencia completa para afrontar la vida cotidiana y necesitan asistencia instrumental y personal permanente, especialmente por problemas respiratorios y de disfagia. Además, esta valoración también incluye a personas que ya tienen reconocido el grado III de dependencia y que padecen otras enfermedades en fase avanzada e irreversible.
Este nuevo grado de dependencia puede solicitarse a través de la web de la Junta de Castilla y León, y su tramitación tendrá carácter prioritario. Una vez comprobado que se cumplen todos los requisitos, se reconocerá el grado III+ junto con la prestación económica vinculada, destinada a financiar un servicio de asistencia personal o ayuda a domicilio.
La prestación económica asociada puede alcanzar hasta los 9.900 euros mensuales, cantidad que permitirá a las personas beneficiarias mantener o contratar un asistente personal, ya sea el que ya tenían o uno nuevo, elegido libremente, reforzando así su autonomía y atención personalizada.










