COAG Merindades exige ayudas urgentes para evitar el cierre de explotaciones apícolas
La organización reclama una compensación por el combustible utilizado en la apicultura profesional y una línea autonómica que cubra las pérdidas de producción y los sobrecostes energéticos

COAG Merindades denuncia que la apicultura profesional atraviesa por tercer año consecutivo una situación especialmente complicada. La caída de la producción, los bajos precios de la miel y el incremento de los costes de combustible, alimentación de las abejas y energía comprometen la continuidad de numerosas explotaciones.
La organización exige al Gobierno y a la Junta de Castilla y León una respuesta económica urgente y adaptada a las necesidades reales del sector. En marzo, COAG ya estimó que al menos el 30 % de las explotaciones apícolas profesionales de Castilla y León se encontraba en riesgo de abandono ante el aumento de los costes.
Los desplazamientos para atender los colmenares y realizar la trashumancia convierten el combustible en un gasto imprescindible para los profesionales. Por ello, COAG Merindades reclama que el gasóleo utilizado y acreditado en la actividad apícola pueda beneficiarse de una ayuda específica.
“Nosotros tenemos que ir a todos los colmenares, la trashumancia, todo, tenemos que ir con un coche, con un todoterreno o con un camión a ir a las colmenas y nosotros creo que tenemos el mismo derecho que cualquier ganadero”, señala Yolanda Martínez Guerrero, representante de Apicultura de COAG Merindades.
La organización reclama además mantener medidas fiscales que permitan aliviar el incremento de los costes y solicita una línea extraordinaria de apoyo para los apicultores profesionales a título principal, destinada a compensar las pérdidas de producción y los sobrecostes energéticos.
La crisis de rentabilidad también está relacionada con los bajos precios de la miel y la competencia de productos procedentes de otros países. COAG Merindades considera necesario reforzar los controles sobre la calidad, el origen y la trazabilidad de la miel comercializada.
“Pedimos un mayor control en todas las mieles que nos traen de fuera, que haya un mejor control para saber si es miel o no es miel”, reclama Yolanda Martínez, que considera fundamental garantizar que los productos comercializados como miel cumplan realmente con los requisitos exigidos.
COAG Merindades pide también que los fondos de crisis de la PAC destinados a Castilla y León se complementen con financiación pública adicional y que se agilicen las líneas de crédito para facilitar liquidez a las explotaciones.
La organización advierte de que prolongar esta situación aumenta el riesgo de cierre y dificulta el relevo generacional. Cada explotación que desaparece supone, además de una pérdida de actividad económica en los pueblos, la desaparición de una labor esencial para la polinización y el mantenimiento del medio rural.
COAG Merindades reclama, por tanto, ayudas directas, criterios que incluyan expresamente a la apicultura profesional y una tramitación ágil, antes de que más apicultores se vean obligados a abandonar la actividad.










