Por 334 votos a favor, 324 en contra y once abstenciones, el Parlamento Europeo dio luz verde ayer a una moción que cuestionaba si el acuerdo con Mercosur, recién firmado este fin de semana tras más de un cuarto de siglo de negociaciones, respeta los tratados de la Unión Europea.
La votación ha sido muy ajustada y no implica una paralización total del tratado, aunque sí abre una nueva fase de incertidumbre.
En cuanto al voto español, PP, PSOE, PNV y dos eurodiputados independientes del grupo ultraconservador votaron en contra del recurso, mientras que Vox, Sumar, Compromis, Comunes, BNG y ERC se posicionaron a favor de llevarlo a tribunales. Las diputadas de Podemos y el representante de Bildu no participaron.
La consecuencia inmediata de la decisión de ayer es la paralización del proceso hasta que el tribunal se pronuncie, en un tiempo que puede alargarse hasta dos años.
Las organizaciones agrarias celebran que la decisión de la Eurocámara ha sido una victoria para la causa, pero mantendrán las manifestaciones.
Para los defensores de Mercosur, consideran que es una pieza clave para diversificar los socios comerciales europeos y reducir la dependencia de Estados Unidos.
Por el contrario, agricultores y ganaderos hablan de competencia desleal, ya que los productos de América del Sur entrarían con aranceles reducidos y no tienen normativas locales (sanitarias, medioambientales o laborales) tan exigentes como las que deben cumplir los miembros de la Unión Europea. Esto haría que los productos sudamericanos puedan ser más baratos porque pueden abaratar sus costes de producción.











