Enresa ampliará el uso de robots en el desmantelamiento de Garoña para reforzar la seguridad
La empresa pública triplicará su flota de equipos robotizados para reducir la exposición de los trabajadores, mejorar el análisis de residuos radiactivos y reforzar la seguridad durante el desmantelamiento de la central burgalesa

Enresa triplicará la flota de equipos robotizados que emplea en el desmantelamiento de la central nuclear de Santa María de Garoña con el objetivo de incrementar la seguridad de los trabajos y mejorar la capacidad de análisis durante la gestión de los residuos radiactivos. Así lo ha anunciado Diego Espejo, responsable del Departamento de Ingeniería de Residuos de Baja y Media Intensidad de la empresa pública, durante un curso de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, celebrado en Santander.
En la actualidad, la central burgalesa ya utiliza diferentes plataformas robotizadas equipadas con detectores de radiación capaces de realizar mediciones de forma autónoma, evitando que los operarios tengan que acceder a zonas con mayor riesgo. A estos equipos se suman drones y otros dispositivos diseñados para facilitar las labores de inspección y control durante el proceso de desmantelamiento.
La ampliación de esta flota permitirá reducir aún más la exposición del personal, minimizar el riesgo de errores humanos y obtener una mayor capacidad de análisis de los datos recopilados. Además, Enresa estudia incorporar nuevos robots con ruedas y plataformas capaces de transportar drones cautivos, un robot dentro de un robot, para ampliar sus posibilidades de actuación.
El ingeniero de Enresa señaló también que la inteligencia artificial contribuirá a optimizar estos procesos en el futuro, aunque subrayó que los robots no sustituirán a los trabajadores. Todos los sistemas continuarán funcionando bajo supervisión humana, ya que determinadas decisiones seguirán requiriendo la intervención de personal especializado durante el desmantelamiento de la central de Garoña.










