El departamento de Tráfico en Burgos trabaja desde hace un año en hacer los exámenes teóricos de conducir más accesibles para personas con discapacidad, dificultades de comprensión lectora o trastornos específicos del lenguaje.
La iniciativa surgió con la creación de un nuevo modelo de test, que mantiene los mismos conocimientos que el examen clásico pero con un diseño más sencillo, textos adaptados e imágenes más claras. Además, quienes lo necesiten pueden solicitar auriculares para escuchar tanto las preguntas como las posibles respuestas.
Durante este primer año de funcionamiento, la acogida ha sido positiva, aunque todavía solo 16 personas han solicitado esta modalidad, con un total de 36 pruebas realizadas.
El esfuerzo de accesibilidad también se ha trasladado al manual de aprendizaje, que se ha rediseñado con un lenguaje más claro, páginas adaptadas, líneas más cortas y un mayor tamaño de letra, para facilitar la lectura y el estudio.











