La Junta Electoral Central rechaza las propuestas del Valle de Mena para mantener la distribución de sus mesas electorales
El Ayuntamiento lamenta la decisión y advierte de que los cambios pueden multiplicar por diez la distancia que deben recorrer algunos vecinos para votar
La Junta Electoral Central ha rechazado las propuestas del Ayuntamiento del Valle de Mena para mantener la organización tradicional de las mesas electorales del municipio. El Consistorio había solicitado que los vecinos de Gijano y Ungo pudieran seguir votando en Nava de Ordunte y que se conservara la mesa electoral de Artieta, a pesar de contar con menos de 200 electores.
El Ayuntamiento defendía que ambas medidas permitirían adaptar la distribución electoral a las características del municipio, marcado por la dispersión de sus núcleos de población y las distancias entre localidades. La propuesta para mantener la adscripción de Gijano y Ungo había sido aprobada por unanimidad de los grupos políticos municipales y contaba también con el respaldo de la Junta Electoral de Zona de Villarcayo.
Uno de los principales argumentos del Consistorio es el aumento de los desplazamientos que supondría el cambio. Según los datos municipales, los vecinos de Gijano y Ungo pasarían de recorrer unos dos kilómetros hasta Nava de Ordunte a tener que desplazarse aproximadamente 21 kilómetros hasta Artieta, en ambos casos solo en el trayecto de ida.
En cuanto a la mesa de Artieta, el Ayuntamiento solicitaba su continuidad por la extensión del territorio al que da servicio y el número de núcleos rurales que abarca. Esta zona representa una séptima parte de las localidades y de la superficie municipal, con unos 36 kilómetros cuadrados.
La resolución de la Junta Electoral Central se fundamenta en el artículo 23.6 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), que establece un mínimo de 200 electores para constituir una mesa electoral.
El alcalde del Valle de Mena, José Ranero, ha calificado la decisión de la Junta Electoral Provincial de «muy poco acertada». Desde el Ayuntamiento consideran que permitir que los vecinos de Gijano y Ungo votasen en Nava era una petición «más que razonable», aunque la mesa de Artieta se quedase con menos de 200 electores.
Ranero ha explicado que esta mesa afecta a unos 36 kilómetros cuadrados del municipio, una séptima parte de su superficie, y a 15 núcleos de población. Por ello, considera que la decisión no facilita suficientemente el derecho al voto en un municipio rural disperso y de montaña.
El regidor entiende que se ha dado prioridad al límite de los 200 electores frente a la proximidad de las mesas electorales y considera que esta decisión no es la más adecuada para facilitar la participación de los vecinos en las elecciones. «Creemos que flaco favor se le hace al derecho de los vecinos y vecinas del Valle de Mena de facilitar su voto en las elecciones», ha señalado.
En cuanto a la posibilidad de presentar nuevas reclamaciones, José Ranero ha reconocido que las opciones del Ayuntamiento son limitadas debido a los ajustados plazos del proceso electoral. Aunque han conseguido presentar una reclamación dentro del periodo establecido, el alcalde considera que «pocas más son las posibilidades que nos quedan como ayuntamiento», por lo que seguirán defendiendo su postura ante quienes puedan escuchar sus argumentos.
Por ello, el Ayuntamiento lamenta que no se hayan aceptado las alternativas planteadas y reclama que la organización electoral tenga en cuenta las dificultades de acceso a las urnas en municipios rurales como el Valle de Mena.