La Junta de Castilla y León, dentro de su proyecto de cero aguas sin depurar, tiene en marcha programas junto a las diputaciones provinciales y los ayuntamientos para establecer sistemas en las aguas residuales urbanas de los núcleos con población inferior a 2.000 habitantes.
En la provincia de Burgos se trabajará en 95 depuradoras con una inversión prevista de unos 30 millones de euros. El plan se diseña en dos bloques. Municipios entre 400 y 2.000 habitantes que, en Burgos, cuenta con 26 actuaciones con una inversión prevista de 18 millones y medio de euros. En este ámbito ya hay seis instalaciones en funcionamiento, dos están en fase de licitación de obras, cinco están pendientes de aprobación municipal y dos en fase de redacción.
Para el programa de pequeños municipios (de 0 a 500 habitantes) se han previsto 66 depuradoras con un valor de inversión de 12 millones y medio de euros. Hay una obra en ejecución, seis proyectos en fase de licitación, un proyecto con aprobación municipal y listo para licitar, dos proyectos pendientes de aprobación, tres en fase de redacción y 53 en fase de estudio.
En todas estas intervenciones la Junta aporta el 40 %, la Diputación otro 40 % y los ayuntamientos abonan el 20 % de la inversión prevista. Somacyl se encarga del diseño, licitaciones, obras y explotación por 25 años.











