La Junta se ve obligada a licitar de nuevo la obra del futuro albergue de Oña
El deterioro del edificio, los daños por vandalismo y la presencia de xilófagos obligan a rehacer el proyecto y elevar el presupuesto hasta los 2,7 millones de euros

En junio de 2025 se realizó una primera licitación de la obra, que se adjudicó en julio de 2025. No obstante, al realizar los trabajos de prospección en el edificio del Antiguo Noviciado del Complejo de San Salvador de Oña para acometer su rehabilitación, la empresa adjudicataria detectó algunas irregularidades que comunicó a la Junta de Castilla y León, al encontrarse un estado más deteriorado de lo que en su día valoraron los técnicos al adjudicar la licitación.
Una de las circunstancias que se ha tenido en cuenta es la cubierta del edificio, ya que las inclemencias meteorológicas han afectado en estos últimos años a su estado, con pérdidas evidentes de paños de teja cerámica y deterioro localizado de tableros y acabados, además de un riesgo evidente de desprendimientos.
Otra de las circunstancias tiene que ver con el vandalismo que ha sufrido el edificio de forma continua, lo que ha provocado la desaparición de lavabos, radiadores, griferías, puertas, inodoros, urinarios, canalones y bajantes. Además, numerosos acabados interiores y exteriores se han visto afectados por pintadas y graffitis.
Por último, al realizar diversas catas prospectivas en la estructura de madera de planta baja se detectó la presencia de xilófagos. Después de un estudio más detallado y pormenorizado, se determinó una actividad generalizada de termitas en pilares, vigas y forjados de la planta baja del edificio.
Estas circunstancias hicieron necesario rescindir, de mutuo acuerdo, el contrato con la empresa adjudicataria, completar el proyecto técnico y tramitar una nueva licitación de la obra con un plazo de ejecución de 12 meses.
Según explicó Nino Guerra, técnico provincial de Burgos de la Fundación Patrimonio Natural, en el proyecto inicial no se tenía acceso a todos los forjados del edificio ni a la cubierta por la parte inferior, por lo que los problemas estructurales no se detectaron hasta que comenzaron las demoliciones previstas en el proyecto.
Guerra detalló que fue en ese momento cuando la empresa adjudicataria identificó daños en gran parte de las vigas de madera y en la cubierta, lo que llevó a rescindir el contrato de mutuo acuerdo, ya que el proyecto inicial no podía ejecutarse sin modificar la propia estructura del edificio.
Además, señaló que la normativa solo permite modificar hasta un 20% del presupuesto inicial, una cifra insuficiente para afrontar los problemas detectados, por lo que fue necesario redactar un nuevo proyecto completo. La empresa recibió el pago correspondiente a los trabajos ya realizados, que consistieron principalmente en tareas de demolición.
La Junta de Castilla y León ha sacado ahora a licitación de nuevo la reforma del edificio, adaptando el proyecto a la situación real del inmueble y elevando el presupuesto hasta los 2 millones 700.000 euros, frente a los 1 millón 800.000 euros previstos en la primera licitación.
Las empresas interesadas presentarán sus ofertas económicas en los próximos meses, con la previsión de que la nueva adjudicación se produzca en torno al mes de junio.
El propio Nino Guerra señaló que, si se cumplen los plazos previstos, las obras podrían comenzar durante el verano y tendrían un plazo de ejecución aproximado de un año, por lo que la restauración del edificio podría estar finalizada en la primavera del próximo año.
Posteriormente se desarrollará una segunda fase destinada al equipamiento del albergue, que incluirá la instalación de camas y el resto del mobiliario necesario, y finalmente una tercera fase centrada en la gestión del futuro establecimiento.
El proyecto mantiene el objetivo de adaptar el inmueble para su uso hostelero, con una intervención que deberá ajustarse a la normativa vigente. El futuro albergue contará con 120 plazas de alojamiento distribuidas en 21 dormitorios, organizados en dos áreas diferenciadas denominadas ala este y ala oeste.
La gestión del albergue se realizará a través de una empresa, que será seleccionada mediante un procedimiento de concurrencia competitiva.










