La Diputación de Burgos, a través de SODEBUR, destinará una partida de 400.000 euros para continuar impulsando el Proyecto Arraigo, una iniciativa destinada a repoblar el medio rural y favorecer la llegada de nuevos vecinos a los pueblos burgaleses. De cara a 2026, se plantea contar con la colaboración económica de los ayuntamientos, con el objetivo de ampliar el alcance del programa y llegar a un mayor número de municipios.
Según ha explicado el presidente de SODEBUR, Carlos Gallo, a lo largo de los últimos años el proyecto ha contado con colaboraciones de distintos ámbitos, especialmente estatales, como las ayudas procedentes del MITECO. Sin embargo, tras un año financiándose con remanentes de la Diputación Provincial, desde SODEBUR consideran necesario reforzar el modelo para poder crecer y hacer más provincia, lo que ha llevado a mantener reuniones con los ayuntamientos para solicitar una pequeña aportación económica.
La propuesta contempla que, por cada nuevo empadronado que llegue a través del Proyecto Arraigo, los municipios puedan asumir una parte del coste, que podría situarse en torno al 20 %, aunque la cifra definitiva aún está pendiente de concretarse tras analizar el gasto real que supone cada nuevo poblador. Con esta aportación, el objetivo es no quedarse en las cifras actuales de repoblación y avanzar para llegar a más pueblos de la provincia.
Por otro lado, desde SODEBUR también se quiere implicar a entidades privadas que contribuyan a dar un mayor impulso al proyecto. Esta colaboración permitiría reforzar no solo la llegada de nuevos habitantes, sino también facilitar la transferencia de negocios, el emprendimiento y el asentamiento real de los nuevos pobladores, ofreciendo un apoyo clave en sus primeros pasos en el territorio.
Los servicios de acompañamiento a nuevos habitantes que gestiona SODEBUR desde enero de 2024 ya han dado resultados. Hasta el momento, el Proyecto Arraigo ha permitido la llegada de 263 personas a la provincia de Burgos. De ellas, 24 han puesto en marcha su propio negocio, 70 trabajan por cuenta ajena y entre los nuevos vecinos se encuentran 80 niños, un dato que refuerza el impacto del programa en la revitalización demográfica del medio rural.











