La ferretería Campomar, situada en el polígono industrial de Briviesca, sufrió el domingo por la noche su segundo robo en apenas tres meses. Tres encapuchados entraron al local y se llevaron herramientas valoradas en unos 15.000 euros, incluyendo más de veinte desbrozadoras y motosierras de la marca Stihl.
Los ladrones intentaron subir la verja de la tienda sin éxito y rompieron el cristal del escaparate para acceder al interior. Según las cámaras de seguridad, los asaltantes, con gorros, capuchas y guantes, desbloquearon el motor de la puerta corredera, entraron con un vehículo tipo ranchera y accedieron al local tras destruir la cristalera.
Fueron directos a la herramienta más cara y realizaron varios viajes para acumularla junto a la salida. También abrieron la caja registradora y se llevaron los billetes, dejando las monedas de céntimo. El vehículo en el que huyeron, de alta gama, parece haber sido robado previamente, ya que la matrícula no corresponde con el coche.
El robo ha sido denunciado ante la Guardia Civil, y la investigación sigue abierta. La Policía Local no estaba disponible durante la noche del domingo, lo que facilitó la huida de los ladrones.
Este es el segundo robo que sufre la ferretería desde septiembre. En aquel primer asalto, los delincuentes accedieron al local desde el tejado, causaron varios daños y huyeron con muy poco botín tras sonar la alarma a las 3:30 de la madrugada.
Las cámaras de vigilancia instaladas en el polígono por el Ayuntamiento llevan tiempo sin funcionar, lo que convierte la zona en un objetivo frecuente para los delincuentes, que no solo atacan negocios, sino que también han entrado en chalés de la zona.











