La Guardia Civil ha detenido en Grisaleña, en La Bureba, al conductor de un vehículo implicado en el atropello de un operario de mantenimiento de carreteras que posteriormente abandonó el lugar sin auxiliar a la víctima.
Los hechos tuvieron lugar sobre las 09:23 horas en el kilómetro 209 de la carretera A-62, en el término municipal de Parada de Rubiales (Salamanca). El trabajador, de 57 años, sufrió lesiones graves y fue trasladado en helicóptero al Hospital Clínico Universitario de Salamanca en estado crítico.
Tras el atropello, agentes de la Guardia Civil localizaron en el lugar varios fragmentos del vehículo implicado y determinaron que se trataba de un Peugeot 308 de color gris claro. Se alertó entonces a las patrullas de Salamanca y del resto de provincias de Castilla y León.
A las 12:45 horas, agentes del Subsector de Tráfico de Burgos localizaron el vehículo en el kilómetro 45 de la AP-1, a la altura de Grisaleña y en dirección a Francia. El turismo, con matrícula francesa, presentaba desperfectos en la parte delantera derecha compatibles con el atropello.
El cotejo de los daños con las piezas recuperadas en el lugar de los hechos y la localización de restos de fibras textiles de alta visibilidad, coincidentes con las prendas que llevaba el operario, permitió confirmar que se trataba del vehículo implicado.
La Guardia Civil procedió a la detención de su conductor, un varón de nacionalidad portuguesa de 81 años, como presunto autor de un delito de lesiones por imprudencia grave y otro contra la seguridad vial por abandono del lugar del accidente.
Según la Guardia Civil, el vehículo ya había recorrido más de 250 kilómetros en dirección a Francia, y la coordinación entre las distintas unidades permitió localizarlo antes de que abandonara territorio nacional.











