El 43 % de los incendios registrados en Burgos en 2025 fueron provocados de forma intencionada
La mayoría de los fuegos se concentraron en verano y casi la mitad fueron provocados de forma intencionada

2025 en Castilla y León ha sido un año marcado por los incendios forestales, un desastre natural que supone una amenaza tanto para la ciudadanía como para las administraciones. Aunque la provincia de Burgos no ha sufrido este problema al mismo nivel que León o Zamora, durante el pasado año se registraron un total de 135 incidencias.
La gran mayoría de estos incendios tuvieron lugar entre los meses de junio y septiembre, coincidiendo con el periodo de temperaturas más elevadas.
Según las investigaciones realizadas, se ha determinado que 58 de estos incendios fueron intencionados, lo que supone un 43 % del total registrado en la provincia.
La segunda causa más habitual, después de la acción humana deliberada, fue el origen accidental. En este apartado destacan los incendios provocados de manera fortuita por maquinaria agrícola. En estos casos, son los propios agricultores quienes suelen actuar de forma inmediata para evitar la propagación del fuego hasta la llegada de los servicios de emergencia.
Por comarcas, la zona más afectada fue Villarcayo, que contabilizó 11 incidencias a lo largo de 2025. Por su parte, Espinosa de los Monteros registró ocho focos. En el lado opuesto se sitúa Medina de Pomar, que destaca por el dato más positivo, ya que durante los últimos doce meses no se notificó ningún incendio por descontrol de las llamas.










