El pasado fin de semana comenzó la temporada 2026 del Mundial de Fórmula 1 y lo hacía con el debut de Audi, marca alemana que adquirió el equipo Sauber para entrar en esta competición automovilística. La escudería ha sido capaz de diseñar su propio motor de forma independiente y ya ha comenzado a mostrar resultados en la pista.
Su piloto Gabriel Bortoleto consiguió llevarse la mejor parte en el Gran Premio de Australia. El brasileño partía desde la décima posición y logró terminar noveno, sumando así dos valiosos puntos para el equipo. Por su parte, Nico Hülkenberg mantenía las expectativas de poder puntuar con su undécima posición en la clasificación, aunque finalmente no pudo tomar la salida el domingo debido a un problema técnico.
Este fin de semana la competición se traslada al circuito de Shanghái, en China. En el diseño del monoplaza participa el ingeniero natural de Oña, Álvaro Gómez, que fichó por la escudería Audi en julio de 2025. Tras su paso por Alpha Tauri (entonces Toro Rosso) y Aston Martin, decidió cambiar de aires y sumarse al proyecto de la marca alemana, que afronta su primera participación en la Fórmula 1 con la nueva normativa de 2026.
Según explica el propio Gómez, después de varios años trabajando en Inglaterra vio en Audi una oportunidad para iniciar una nueva etapa profesional y personal. El ingeniero señala que, tras cuatro años en Aston Martin y cerca de ocho en Inglaterra desde que terminó la carrera, le motivó comenzar “una nueva aventura” en otro equipo y en otro país, trasladándose a Suiza. Además, destaca el potencial del proyecto de Audi, recordando que la marca ha tenido históricamente éxito en todas las competiciones de motor en las que ha participado.
En su nuevo equipo, Gómez desempeña un puesto similar al que tenía anteriormente, trabajando como ingeniero de aerodinámica. Su labor consiste en definir y diseñar la forma exterior del coche para optimizar su rendimiento en pista.
En concreto, el ingeniero oniense trabaja en la parte de la carrocería del monoplaza, donde se encuentran las entradas de aire y la cubierta del motor, una de las zonas más visibles del coche. Según explica, el trabajo del equipo consiste en analizar cómo fluye el aire alrededor del vehículo cuando está en movimiento y modificar o diseñar nuevas formas para mejorar el agarre y el comportamiento del coche en pista. En definitiva, se trata de dar forma al monoplaza para ganar tiempo por vuelta y hacerlo más rápido.
Álvaro Gómez se muestra muy ilusionado con este nuevo proyecto y considera que el de Audi es uno de los programas con mayor potencial a medio plazo dentro de la Fórmula 1.











