La undécima edición de la Vuelta a Burgos Féminas, prueba de categoría World Tour, máxima referencia del ciclismo internacional femenino, afrontará el sábado 23 de mayo su tercera etapa con una jornada de 126 kilómetros entre Busto de Bureba y Medina de Pomar. Bajo la denominación de “Territorio Obarenes”, el pelotón se adentrará en una de las zonas con mayor riqueza paisajística y patrimonial de la provincia, donde se combinan espacios naturales, historia y un gran atractivo para el turismo activo.
La salida estará situada en Busto de Bureba, desde donde las corredoras se dirigirán hacia Miraveche y Cascajares de Bureba antes de afrontar la primera dificultad montañosa del día, el Alto del Portillo de Busto, puntuable de tercera categoría. Un ascenso de 3,5 kilómetros al 5,6 % de pendiente media que servirá para seleccionar el grupo y marcar el ritmo desde los primeros compases.
Tras coronar, la carrera continuará por La Aldea del Portillo de Busto y Ranera para alcanzar Tobera, uno de los enclaves más singulares de la provincia, conocido por sus cascadas y la ermita de Santa María de la Hoz. Poco después llegará el paso por Frías, referencia monumental del norte burgalés gracias a su castillo y su silueta medieval. La etapa seguirá por Cormenzana, La Orden, Pedrosa de Tobalina, Bóveda de la Ribera y Quintanilla de Pienza antes de alcanzar Medina de Pomar en un primer paso por meta. Desde allí comenzará el tramo decisivo de la jornada con dirección a Villarcayo y Bocos, punto de inicio del Alto de Bocos, ascensión de tercera categoría que deberá superarse en dos ocasiones.
El Alto de Bocos presenta 2,8 kilómetros de subida con una pendiente media del 6,4 %, con rampas más exigentes en su primera mitad. Su doble paso puede resultar determinante para las aspirantes a la clasificación general, especialmente en la segunda ascensión, ya dentro del desenlace de etapa.
Después de coronar por primera vez, las corredoras enlazarán Gayangos, Bárcena de Pienza, Quintanilla de Pienza y Céspedes antes de regresar al pie del puerto para una segunda subida al Alto de Bocos. Tras coronar de nuevo, el descenso conducirá al pelotón hacia Gayangos, Bárcena de Pienza, Quintanilla de Pienza y la llegada final en Medina de Pomar.
La combinación de terreno quebrado, doble paso montañoso y final tras descenso convierte esta tercera etapa en una jornada abierta a movimientos tácticos y ataques lejanos, llamada a jugar un papel importante dentro de las 4 etapas que hay en total para la resolución de la Vuelta a Burgos Féminas 2026.











