Personal de LaLiga, televisión, Ayuntamiento, policía y servicios de emergencia se dieron cita ayer miércoles en el estadio ubicado en Miranda de Ebro para proceder a la última evaluación y autorizar la vuelta del Mirandés a su estadio.
Se acabó la espera, después de más de seis meses, Anduva volverá a acoger un encuentro del Mirandés, recibido ya el visto bueno de LaLiga y del protocolo de seguridad tras las obras llevadas a cabo en su campo.
Las tareas han finalizado con la nueva Tribuna, que aumentará la capacidad total del estadio en algo más de 1.000 localidades y cuenta con un diseño moderno que se adapta a las exigencias de LaLiga en materia de seguridad, con cinco vomitorios que agilizarán a su vez la evacuación en caso de emergencia.
Los rojillos, hasta ahora, estaban teniendo que actuar como locales en Mendizorroza, Vitoria, durante casi toda la primera vuelta de la competición. La hostelería, la restauración y los hoteles han ido sufriendo casi tanto como los jugadores y la afición la ausencia de fútbol en la ciudad del Ebro.
El último partido que disputó el Mirandés en su casa fue el 15 de junio, cuando se enfrentaron al Oviedo en el partido de ida de la final del play off de ascenso a Primera División. El hecho de que el Mirandés haya jugado fuera de Anduva, desplazándose a Vitoria, no le ha venido nada bien según los resultados conseguidos: solo siete puntos.
La vuelta es definitiva. El Mirandés volverá a jugar en Anduva este sábado a las 2 de la tarde contra el Almería.











