La huelga de médicos comenzó hace ya cuatro meses. Se está convocando una semana al mes y no hay indicios de que esté cerca su final. Las comunidades autónomas plantaron el miércoles al Ministerio de Sanidad y le exigieron que negocie con los médicos.
Los datos de listas de espera que publicará Sacyl en las próximas semanas ofrecerán quizás un análisis más concreto de los efectos de la huelga. Además, los médicos advierten al Gobierno de España que, tras el parón veraniego, volverán a movilizarse en septiembre.
Los sindicatos aseguran que, por responsabilidad durante los meses estivales, no promoverán nuevas concentraciones. No obstante, cada semana de huelga de facultativos no solo supone que haya una desprogramación durante una semana, sino que tiene un efecto acumulativo y consecuencias negativas en las citas y en la lista de espera.
La ministra de Sanidad, Mónica García, insiste en que son las comunidades autónomas quienes tienen la llave para desatascar el conflicto porque tienen las competencias para materializar la mejora de las condiciones laborales que reivindican los convocantes de la huelga.
Los convocantes piden, entre otras cuestiones, un estatuto marco propio que regule las particularidades de su trabajo, así como una clasificación profesional que reconozca su formación y su responsabilidad, y cambios en las guardias para que sean voluntarias, computen para la jubilación y mejoren su retribución.











