El puerto de El Escudo corona a Felix Gall en una jornada de montaña que revoluciona la Vuelta a Burgos 2026
El corredor austríaco se impone en las rampas finales de El Escudo y se enfunda el maillot morado de líder tras una jornada marcada por la dureza y los ataques

La tercera etapa de la XLVIII Vuelta a Burgos cumplió con todos los pronósticos. El estreno del puerto de El Escudo en la ronda burgalesa no defraudó y terminó convirtiéndose en el escenario donde se decidió la victoria del día y cambió el maillot morado de líder. El corredor austriaco Felix Gall fue el más fuerte en las rampas finales para conquistar la etapa y hacerse con el liderato de una prueba que entra en su fase decisiva.
La jornada comenzó con un ritmo vertiginoso. Un primer intento de fuga en el Alto de Bocos apenas inquietó al pelotón, que neutralizó rápidamente el movimiento. Poco después se formó la escapada buena del día con seis corredores que llegó a abrir una renta superior a los tres minutos y medio.
La aventura encontró en Diego Uriarte a su principal protagonista. El corredor del Equipo Kern Pharma fue el más fuerte en los pasos puntuables de La Hoya, Ojo Guareña y Retuerta, consolidando así su dominio en la clasificación de la montaña mientras la escapada atravesaba algunos de los paisajes más espectaculares de la comarca de Las Merindades.
INEOS Grenadier y Lidl-Trek asumieron la responsabilidad del pelotón y fueron limando segundos mientras la escapada empezaba a perder integrantes. Uno tras otro fueron cediendo hasta que el grupo quedó reducido a unos pocos supervivientes encabezados por Sivakey, incapaz incluso con su poderoso ritmo de resistir el empuje del pelotón.
Las primeras rampas de El Escudo acabaron con cualquier esperanza de éxito para los fugados. Con la carrera completamente lanzada, los equipos de la general tomaron el relevo. Nairo Quintana endureció el paso para preparar el terreno a Enric Mas, mientras un problema mecánico dejaba fuera de combate a Jay Vine, una de las principales bazas del UAE.
La selección definitiva llegó en los últimos kilómetros del ascenso. Pablo Torres intentó sorprender con un ataque lejano, pero el movimiento fue neutralizado antes de que Felix Gall lanzara el golpe definitivo. El austríaco aceleró en la zona más dura del puerto y solo Oscar Onley logró responder inicialmente. Sin embargo, el líder terminó cediendo ante el cambio de ritmo del corredor del Decathlon AG2R, mientras Giulio Ciccone enlazaba por detrás para minimizar pérdidas.
Gall coronó en cabeza y mantuvo su ventaja hasta la línea de meta para levantar los brazos y enfundarse el maillot morado de líder, culminando una exhibición de fortaleza en una de las jornadas más exigentes de esta edición.
Hoy cuarta etapa con salida desde Palazuelos de Muñó y meta en Briviesca. Una buena oportunidad para los sprinters, aunque no será un trámite. Con algunos repechos cerca de la salida en Palazuelos de Muñó y terreno ondulado durante el día, una escapada potente puede encontrar terreno propicio.
Además, Camino de Briviesca, antes de meta aparece una ligera ascensión de 3 kilómetros que termina a falta de 2 kilómetros. No es un puerto, pero puede poner a varios al límite y condicionar el sprint masivo.
Unos 178 kilómetros en dirección a Sedano, Pesadas de Burgos y el descenso del puerto de La Mazorra, como gran novedad antes de llegar a la zona de La Bureba a localidades como Oña y Los Barrios de Bureba que supondrá la recta final de la etapa que finalizará en la capital burebana.










