Olaia Uribarri Garrido, un ejemplo de superación en Medina de Pomar con la natación adaptada
La joven nadadora, preseleccionada por la Federación Española de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual, compagina sus éxitos en la piscina con el fútbol adaptado y la pintura

La joven nadadora afincada en Medina de Pomar, Olaia Uribarri Garrido, cumple hoy, 1 de agosto, 17 años y ha descubierto en la natación adaptada una de sus grandes pasiones. Sus últimos resultados deportivos le han valido para la preselección el próximo mes de noviembre en una concentración de tecnificación organizada por la Federación Española de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual (FEDDI).
Olaia tiene reconocido un 39% de discapacidad, con un trastorno del espectro autista (TEA) y discapacidad intelectual leve. Sin embargo, ninguna de estas circunstancias ha frenado sus aficiones: la natación, la pintura y el fútbol.
Desde pequeña mostró una gran afinidad por el agua y, cuando por edad ya no podía seguir en los cursillos de natación en el polideportivo de Urreta, en Galdakao, les recomendaron que fuera al club de natación, en el cual, después de hacer las pruebas y de que todo fuese bien, la respuesta que recibió la familia fue un duro golpe: fue rechazada debido a su discapacidad (no física), justificando que ellos no podían poner a una persona solo para ella, algo que desde la familia no consideraban necesario.
En aquel momento, les propusieron desplazarse al club Erandio Baitan y, aunque al principio la familia no lo veía viable, la llamada de la entrenadora Natalia Folgado disipó cualquier duda al respecto. Desde junio de 2025, entrena tres días por semana junto a sus entrenadores Natalia y Álex, iniciando así una progresión deportiva espectacular. En Radio Espinosa Merindades hemos hablado con Olaia y sobre su afición por la natación nos cuenta:
«De pequeña me gustaba mucho el agua y me encantó. Luego empecé a hacer cursillos, así más suave. Me gusta mucho participar con la gente y ganar medallas. Lo que mejor se me da es el crol y la espalda; luego braza y mariposa es más complicado, pero voy poco a poco mejorando».
Sus primeros resultados no tardaron en llegar. En diciembre de 2025 participó en el Campeonato de España Open de Invierno de Natación Adaptada, disputado en Oviedo dentro de la Liga AXA. Aunque fue la más rápida en varias pruebas, el sistema de puntuación por coeficientes, que equipara distintos tipos de discapacidad, la situó entre las ocho primeras clasificadas a nivel nacional en las modalidades de 50 y 100 metros libres, 100 metros espalda y 50 y 100 metros braza.
Pocos meses después continuaron llegando buenos resultados para Olaia. En el Campeonato de Euskadi de Natación Adaptada logró el primer puesto en la categoría S14 en 50 metros espalda y 100 metros libre, además de una medalla de bronce absoluta en los 200 metros libres.
En el mes de abril participó en el Campeonato de España FEDDI, celebrado en Vitoria, donde se proclamó campeona de España sub-18 en cuatro pruebas (50 y 100 metros libres y 50 y 100 metros espalda), logrando además cuatro medallas de bronce en la clasificación absoluta de esas mismas modalidades.
El buen rendimiento deportivo de Olaia llamó la atención de la Federación Española de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual (FEDDI), que quiere que participe en una concentración de tecnificación que se celebrará en noviembre.
Pero el deporte de Olaia no termina en la piscina. También está federada en Castilla y León y juega al fútbol adaptado con el C.D. Alcázar de Medina de Pomar, dentro de la liga «Más que goles». Además, gracias a la Federación de Deporte Adaptado ha practicado surf y esquí, aunque la continuidad de estas actividades está ahora en duda debido a la importante reducción de las subvenciones destinadas a este tipo de programas.
Su vinculación con Medina de Pomar también se extiende al ámbito cultural. Ha participado en concursos de pintura y, en agosto de 2025, consiguió el primer premio del Concurso de Pintura Infantil y Juvenil Ciudad de Medina de Pomar, que organiza la Asociación Amigos de Medina.
«Porque yo de pequeña empecé a dibujar y me gustó muchísimo. Luego fui a hacer un curso de pintura en Bilbao. Me gusta pintar paisajes, atardeceres… de todo».
Una especial mención merece la Asociación Creciendo Merindades, de la que forma parte Olaia y con la que su familia está muy contenta y agradecida por la labor que realizan en favor de personas con necesidades educativas especiales y en la que está completamente integrada. De hecho, cada fin de semana se trasladan a su segunda residencia, Medina de Pomar, para participar en las actividades de la asociación.
Su historia nos demuestra que el talento, el esfuerzo y la ilusión no entienden de etiquetas. Como así nos lo ha hecho saber su propia familia: «No por tener una discapacidad se es menos que nadie; todas las personas tienen sus capacidades.» Con esfuerzo, constancia y el apoyo de su familia, Olaia Uribarri Garrido continúa derribando barreras en sus principales aficiones: la natación, la pintura y el fútbol.










