La economía de la provincia de Burgos registró un crecimiento cercano al 3% durante el año 2025, según recoge el informe anual del Colegio de Economistas sobre la situación económica provincial. En términos generales, Burgos mantiene una dinámica positiva, con un crecimiento incluso superior al del conjunto nacional.
El sector primario cerró el año con un comportamiento favorable, impulsado por una buena cosecha gracias a una meteorología propicia y por el buen desempeño del subsector ganadero. De hecho, todos los sectores evolucionaron de forma positiva, a excepción de la automoción, que mostró un comportamiento neutro según el informe.
Por su parte, el sector de la construcción atraviesa una etapa de expansión tras años de estancamiento. A lo largo de 2025 se ha observado una buena evolución del sector residencial y, especialmente, de la licitación pública, que ha sido uno de los motores del crecimiento.
El sector servicios continúa siendo el de mayor peso en la economía burgalesa. En este ámbito, el turismo alcanzó cifras históricas en la provincia, mejorando incluso los datos registrados a nivel autonómico y nacional.
No obstante, el informe también destaca el mal comportamiento del comercio minorista. Burgos ha profundizado en 2025 en la crisis iniciada años atrás, con un saldo negativo de establecimientos: se cerraron más comercios de los que se abrieron, lo que supuso la pérdida de 69 establecimientos respecto al año anterior.
Por último, el Colegio de Economistas señala que el principal reto de la economía es la mejora de la productividad, clave para poder elevar los salarios. De cara a 2026, habrá que seguir de cerca la evolución de factores como la llegada de inmigrantes, el endeudamiento de las administraciones públicas y la ejecución de los fondos europeos, cuyo plazo finaliza este año.











