La Junta invertirá más de 7 millones de euros para reducir la generación de residuos antes de 2030
El nuevo Plan Integral de Residuos prioriza la prevención, el reciclaje y la economía circular con el objetivo de reducir un 15 % la generación de desechos antes de 2030

La Junta de Castilla y León se ha marcado como objetivo reducir un 15 por ciento la generación de residuos en los próximos cuatro años. Para conseguirlo, destinará 7,28 millones de euros a la primera revisión del Plan Integral de Residuos de Castilla y León, un documento que refuerza las medidas de prevención, reciclaje y valorización de los desechos antes del año 2030.
La mayor parte de la inversión se dirigirá a programas de prevención, aunque también se destinarán fondos a mejorar el control e inspección, la gestión de residuos municipales, los procedentes de la construcción y demolición y otros flujos específicos. El nuevo plan incorpora además medidas para reducir el desperdicio alimentario y la denominada basura dispersa, así como una apuesta por la valorización energética para disminuir la cantidad de residuos que terminan en vertederos.
Entre los objetivos fijados por la Junta destaca también reducir a la mitad el desperdicio alimentario en comercios y hogares antes de 2030, disminuir la generación de residuos de envases y aumentar las tasas de reciclaje de materiales como el papel, el cartón, las pilas o los neumáticos fuera de uso.
El documento contempla igualmente un importante papel para las entidades locales, que deberán adaptar sus sistemas de recogida y tratamiento de residuos a la normativa europea y estatal. Para ello, la Junta ya ha destinado desde 2021 más de 13 millones de euros a proyectos de recogida selectiva, más de 21 millones a instalaciones de tratamiento y cerca de 27 millones de euros a la creación y mejora de puntos limpios y a la digitalización de la gestión de residuos.
Con esta revisión del Plan Integral de Residuos, el Ejecutivo autonómico pretende avanzar hacia un modelo de economía circular, reducir el impacto ambiental de los residuos y mejorar la protección del suelo, el agua y los ecosistemas, sin contemplar, por el momento, la creación de nuevos impuestos o tasas para la ciudadanía.









