Nuevo ataque de buitres al ganado en el Valle de Mena
Ganaderos y organizaciones agrarias denuncian la creciente presencia de estas aves y piden compensaciones por los ataques

El pasado viernes hubo un nuevo ataque de buitres al ganado en una explotación cercana al Valle de Mena. Durante el parto de una vaca, los buitres, al parecer atraídos por el olor de la placenta, se lanzaron sobre la res. Atacaron a una vaca y a su ternero durante el parto, dejando a ambos agonizantes, y finalmente fallecieron.
Víctor Álava, propietario de la explotación donde cría vacas angus, explica que el ataque se produjo hacia las diez y media de la mañana, mientras se encontraba en la explotación de Artieta de Mena dando de comer a los animales. En ese momento vio pasar numerosos buitres en dirección a una finca donde tenían vacas, por lo que decidió acercarse rápidamente. Cuando llegó, encontró entre cuarenta y cincuenta buitres alrededor de una vaca que estaba pariendo. Según relata, el animal tenía ya graves heridas en la zona de la vagina y apenas se veía el morro y parte del cuello del ternero. Tras avisar a su hermano lograron sacar al ternero, que todavía estaba caliente pero ya había muerto, mientras que la vaca permaneció viva durante dos o tres horas, desangrándose, hasta que finalmente falleció.
Álava también asegura que la presencia de buitres en la zona es cada vez más habitual. Señala que es frecuente verlos sobrevolando las zonas donde hay grupos de vacas y que parecen estar especialmente pendientes de los animales que están pariendo o que se encuentran apartados del resto.
Según COAG, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, los ataques a vacas durante el parto por parte de buitres, aparentemente animales necrófagos, comienzan a ser sistémicos en Las Merindades, Burgos y otras zonas de Castilla y León. Por este motivo, exigen una gestión eficiente de los muladares y que se articule una compensación porque, según denuncian, estas aves ya no se comportan únicamente como necrófagas.
En este sentido, la técnica de COAG en Las Merindades, Verónica Peña, denuncia la situación de indefensión que sufren los ganaderos frente a la fauna salvaje distinta del lobo. Explica que, mientras los daños provocados por el lobo sí cuentan con compensaciones, el resto de fauna salvaje no tiene ningún tipo de indemnización. Además, advierte de que los buitres sobrevuelan las zonas donde hay ganado en extensivo para localizar animales apartados o más vulnerables y, cuando los detectan, se lanzan sobre ellos. Por ello, desde la organización reclaman que la administración se haga cargo de este tipo de ataques, ya que los ganaderos no tienen margen de actuación frente a ellos.
Estos ataques, según explican desde COAG, solo estarían cubiertos si la explotación cuenta con un seguro contra ataques de animales salvajes, que cuesta unos 1.300 euros anuales. Insisten en que, en la medida en que el buitre está pasando de comportarse como necrófago a actuar como depredador (algo que, aseguran, ya avalan diversos estudios científicos), sus ataques deberían ser también compensados.










