El sacerdote que fue párroco en el Valle de Losa, Carlos Azcona, se va a Roma a la Santa Sede
Tras una trayectoria pastoral en el medio rural burgalés, el presbítero inicia una nueva etapa en la Secretaría de Estado del Vaticano

El presbítero, hasta ahora secretario particular del arzobispo, se ha incorporado este mes de junio a la Secretaría de Estado de la Santa Sede.
Nacido en Las Palmas de Gran Canaria hace 44 años, aunque de ascendencia de Pedrosa de Valdeporres, fue formado en el Seminario de San José de Burgos y también durante dos años en el Seminario Internacional Bidasoa. Recibió la ordenación sacerdotal en el año 2012 de manos del entonces arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín.
Tras completar sus estudios de Teología en Roma, su primer destino pastoral le llevó en 2013 al Valle de Losa, donde asumió la atención de catorce localidades del entorno de Villalba de Losa y Berberana. Allí comenzó una etapa que él mismo recuerda como su primera gran experiencia pastoral, marcada por el contacto directo con la vida rural y la cercanía con los vecinos, en un entorno que, pese a su proximidad geográfica, le resultaba hasta entonces desconocido.
En esa etapa inicial, el sacerdote explica que fue acogido con cercanía por la comunidad y que ese periodo supuso para él un aprendizaje fundamental, al vivir sus primeros sacramentos y acompañamientos pastorales, así como el inicio de vínculos personales que, en algunos casos, ha mantenido hasta la actualidad.
En 2014 amplió su labor pastoral como adscrito a la parroquia de El Buen Pastor de Miranda de Ebro, donde posteriormente fue nombrado vicario. Paralelamente, también asumió la responsabilidad de las parroquias de Valpuesta y de los pueblos de la Jurisdicción de San Zadornil, hasta 2021, cuando el arzobispo Mario Iceta le encomendó su incorporación como secretario particular, convirtiéndose en uno de sus colaboradores más cercanos.
Ahora, Carlos Azcona inicia una nueva etapa en Roma, tras su incorporación a la Secretaría de Estado de la Santa Sede, el principal órgano de apoyo del Papa en el gobierno de la Iglesia.
En relación con este nuevo destino, el sacerdote subraya que se trata de un servicio directo al Santo Padre y a la Iglesia universal, destacando el agradecimiento por su trayectoria en la diócesis de Burgos, donde asegura haber podido conocer y servir a numerosas realidades pastorales que han contribuido a su formación ministerial.
Su sólida formación en Derecho siendo doctor en Derecho penal por la Universidad de Navarra de la que también fue profesor, y licenciado en Derecho canónico por la misma Universidad ha sido importante en esta decisión. Además, es políglota, hablando con fluidez alemán, inglés, francés e italiano.
Azcona también ha mostrado su gratitud al Santo Padre, el papa León XIV, al arzobispo, Mons. Mario Iceta Iceta Gavicagogeascoa (al que ha servido los últimos años como secretario particular), y a toda la Iglesia. Afirma que a Roma se va «llevando en el corazón a toda la Iglesia diocesana, especialmente a aquellas parroquias, pueblos, localidades, comunidades y grupos a los que me ha tocado atender a lo largo de estos años de ministerio».
El sacerdote ha recibido la noticia con sorpresa y con alegría, y asegura que ve este nombramiento como una ocasión para «servir a la Iglesia como quiere ser servida, poniendo al servicio del Señor los dones que Él me ha confiado».










