El personal de Enfermería reclama a la Consejería de Sanidad más plazas y oposiciones para la Enfermería Familiar y Comunitaria
Cuatro organizaciones de Castilla y León reclaman un desarrollo real de la especialidad para reforzar la Atención Primaria y aprovechar la formación de los profesionales

El Consejo de Colegios de Enfermería de Castilla y León, la Asociación Castellano Leonesa de Enfermería Familiar y Comunitaria (Acalefyc), el Sindicato de Enfermería SATSE y CCOO, a través de la Federación de Sanidad, han suscrito una declaración conjunta en la que piden a la Consejería de Sanidad el desarrollo de la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria como elemento estratégico de la Atención Primaria y mejorar la respuesta del sistema sanitario.
Castilla y León forma especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria, pero su presencia efectiva en los centros de salud sigue sin estar a la altura de esa formación. Este es el diagnóstico que comparten cuatro organizaciones representativas de la Enfermería de la Comunidad, que se han unido por primera vez para reclamar a la Junta un desarrollo real de esta especialidad.
El documento pone el foco en una realidad que, a juicio de las organizaciones, supone una oportunidad perdida para el sistema sanitario. Desde que en 2010 existe un programa oficial de formación de esta especialidad, 497 enfermeras y enfermeros se han formado en Castilla y León mediante la vía EIR. En España, la cifra alcanza ya los 7.856 especialistas.
El problema, sostienen, ya no es formar profesionales, sino darles un espacio dentro de la estructura asistencial.
La declaración plantea varias medidas para avanzar en la implantación de la especialidad. Entre ellas se encuentra la reconversión progresiva y planificada de plazas de Atención Primaria hacia la categoría de Enfermera Especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria.
También reclaman convocatorias periódicas de procesos selectivos específicos, cambios en la normativa de promoción interna que faciliten la movilidad entre ámbitos asistenciales y que las nuevas plazas creadas en Atención Primaria se orienten hacia esta especialidad.
El objetivo final, según los firmantes, es reforzar una Atención Primaria capaz de responder a una población cada vez más envejecida y con necesidades sanitarias más complejas, aprovechando las competencias de quienes ya cuentan con una formación especializada para hacerlo.










