Medina, Villarcayo y Valle de Tobalina concentran parte de los médicos sin MIR en Burgos
Los centros de salud de estas localidades se encuentran entre los que acumulan un mayor número de consultas atendidas por facultativos sin especialidad en la provincia

El Colegio Oficial de Médicos de Burgos (Combu) alerta de la contratación de médicos sin especialidad en la sanidad pública, una situación que se concentra especialmente en algunos centros de salud rurales de la provincia, entre ellos los de Medina de Pomar, Villarcayo y Valle de Tobalina.
Según los datos que maneja el Colegio, 130 médicos colegiados en Burgos no son especialistas, bien porque no han realizado la formación MIR o porque no han podido acreditar ante el Ministerio de Sanidad una preparación equivalente. De ellos, 115 trabajan en la sanidad pública, principalmente en Atención Primaria.
La legislación española establece desde 1995 que la atención en Medicina Familiar y Comunitaria debe ser prestada por especialistas en esta materia, aunque esta situación se flexibilizó durante la pandemia de coronavirus ante la falta de profesionales. En 2020, el Ministerio de Sanidad autorizó de manera excepcional la contratación de médicos sin especialización para hacer frente a las necesidades de las plantillas.
En la provincia de Burgos, se comenzó con unos 20 médicos sin MIR, pero la cifra se ha multiplicado por más de cinco en seis años. El Colegio de Médicos considera, además, que el número real podría ser superior, ya que algunos facultativos que ejercen en la provincia pueden estar colegiados en Álava o Bizkaia.
Los datos del Combu señalan que los centros de salud rurales son los que concentran un mayor número de consultas atendidas por médicos sin especialidad. Entre las zonas con mayor presencia figuran Medina de Pomar, Villarcayo, Valle de Tobalina, Miranda de Ebro y Belorado, especialmente en áreas próximas al País Vasco.
En total, de los 130 médicos sin MIR registrados por el Colegio, 15 trabajan en mutuas, centros penitenciarios o residencias de mayores, mientras que el resto desarrolla su actividad en la sanidad pública. La organización calcula que, teniendo en cuenta los 404 especialistas en Medicina Familiar que forman la plantilla de Atención Primaria en Burgos, entre el 20% y el 25% de las consultas podrían estar siendo atendidas por médicos que no cuentan con esta especialidad.
El Colegio de Médicos también advierte del posible efecto de esta situación sobre la elección de plazas MIR de Medicina Familiar y Comunitaria. Consideran que la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo sin completar la especialidad puede desincentivar que los futuros médicos opten por realizar los cuatro años de formación especializada.
No obstante, existen casos de facultativos que comenzaron a trabajar sin MIR y que posteriormente decidieron realizar voluntariamente la especialidad mientras continuaban ejerciendo.










