La Galería del Sílex es una cavidad de unos 500 metros de recorrido situada en la Sierra de Atapuerca. Esta galería quedó sellada por un desprendimiento a finales de la Edad del Bronce y permaneció intacta hasta su descubrimiento en la década de 1970.
Su suelo está repleto de huesos humanos, restos de fauna y cientos de fragmentos de cerámica. Además, en sus paredes se conservan más de 50 paneles con pinturas y grabados rupestres realizados hace aproximadamente 4.000 años.
Entre los restos humanos recuperados destacan varias decenas de huesos datados en torno a 5.000 años de antigüedad, correspondientes al periodo calcolítico o Edad del Cobre. Durante años, los investigadores observaron que en los yacimientos funerarios de esta época apenas aparecían restos de niños menores de seis años.
Esta circunstancia llevó a plantear la hipótesis de que los más pequeños recibían un tratamiento funerario diferente al de los adultos y que eran enterrados en lugares distintos. Sin embargo, hasta ahora no se había encontrado ninguna evidencia directa que confirmara esta teoría.
Los investigadores han identificado los restos de al menos 16 individuos, de los cuales 11 corresponden a niños menores de seis años, tres a menores de entre siete y nueve años y únicamente dos a adultos, una distribución excepcional que convierte este espacio funerario en un caso único conocido hasta la fecha.
El nuevo hallazgo realizado en la Galería del Sílex aporta precisamente esa prueba. Los investigadores han identificado un espacio que puede considerarse una auténtica necrópolis infantil calcolítica, la única conocida hasta el momento. Este descubrimiento respalda la idea de que las comunidades de la Edad del Cobre reservaban lugares específicos para los enterramientos de los niños pequeños.
Además, el hallazgo ofrece una valiosa información sobre las prácticas funerarias de estas poblaciones prehistóricas y refleja la importancia que otorgaban a los menores dentro de sus comunidades.
La investigación ha sido liderada por especialistas de la Cátedra de Otoacústica Evolutiva y Paleoantropología de HM Hospitales y la Universidad de Alcalá, y ha contado con la participación de investigadores del Laboratorio de Evolución Humana de la Universidad de Burgos y de la Universidad de León.











