La carretera del desfiladero de Los Hocinos podría reabrirse este verano
La reposición de la pantalla dinámica permitirá iniciar la reconstrucción del muro mientras se diseñan soluciones definitivas de protección

Hoy, el subdelegado del Gobierno, Pedro de la Fuente, visitó de primera mano los daños tras el desprendimiento en la carretera N-232 a la altura de Los Hocinos. Ha estado junto a Javier Fernández Armiño, jefe de la Demarcación de Carreteras de Castilla y León Orienta, Javier Guerra, comandante del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil; Raúl Galán, jefe provincial de Tráfico; y los alcaldes Alberto Díaz Rodríguez (Merindad de Valdivielso), Adrián Serna (Villarcayo M.C.V.) e Isaac Angulo (Medina de Pomar). La visita permitió constatar la magnitud de los daños y supervisar los trabajos en curso.
La reparación de la carretera afectada por el desprendimiento del desfiladero de Los Hocinos avanza conforme a la hoja de ruta marcada por el Ministerio y podría permitir la reapertura de la vía este verano.
El desprendimiento se produjo en la madrugada del lunes 2 de febrero, cuando dos bloques de grandes dimensiones se precipitaron desde una cornisa del farallón calizo, una de ellas cayó al río y la otra quedó sobre la carretera. Las rocas, de entre 20 y 30 toneladas, arrasaron la ladera en su caída y superaron la pantalla dinámica instalada en 2015, impactando contra el pretil de la carretera y el muro de contención.
“Es un desprendimiento de unas magnitudes desconocidas en la zona”, explicó Javier Fernández Armiño, jefe de la Demarcación de Carreteras de Castilla y León Oriental, quien detalló que algunos bloques terminaron en el río y que la carretera tuvo que cortarse de inmediato por seguridad.
La intervención se ha desarrollado siguiendo un criterio técnico de actuar de arriba hacia abajo para garantizar la seguridad. Tras una primera inspección sobre el terreno y el análisis mediante drones, especialistas en trabajos verticales abrieron un acceso manual utilizando técnicas de escalada para alcanzar la parte superior del farallón.
“No podemos quitar esa piedra porque el problema no es esa piedra, el problema es lo que tenemos por arriba”, subrayó Fernández Armiño, insistiendo en que la prioridad es eliminar cualquier riesgo adicional antes de intervenir en la calzada.
En los últimos días se ha llevado a cabo un saneamiento exhaustivo de la ladera, arrojando las piedras inestables y estabilizando aquellas que no presentaban riesgo inmediato. Solo una vez asegurada la parte alta se ha iniciado la limpieza de los bloques acumulados en la pantalla dinámica.
El siguiente hito es la reconstrucción, refuerzo y prolongación de la pantalla dinámica, condición indispensable para poder trabajar con seguridad en la calzada. Las piezas necesarias, fabricadas en Italia, ya han sido encargadas, aunque su suministro puede demorarse varias semanas debido a la alta demanda de este tipo de sistemas en distintas carreteras del país.
“Las piezas no están al alcance inmediato; el fabricante es italiano y ya se han hecho los encargos para que lleguen a la mayor velocidad posible”, indicó Fernández Armiño, quien añadió que, una vez recibidos los materiales, el montaje podría prolongarse al menos dos semanas más.
Una vez instalada la malla, se abordará la reconstrucción del muro de contención y el relleno de la explanada. Con esa fase completada, la carretera podría reabrirse al tráfico, previsiblemente con un carril provisional regulado por semáforos si fuera necesario.
“Las dos premisas básicas son la seguridad de los trabajadores y, después, la de los usuarios, y devolver la movilidad lo antes posible”, remarcó Fernández Armiño. El objetivo es recuperar la circulación antes del verano, aunque los plazos dependerán del suministro de materiales y de la evolución de los trabajos.
Más allá de la actuación inmediata, un equipo multidisciplinar formado por ingenieros de caminos, geólogos, topógrafos, especialistas en taludes, estructuras y seguridad laboral trabaja ya en soluciones definitivas desde el despacho. De momento, no se han realizado trabajos sobre el terreno, sino labores de supervisión técnica, planificación y cálculos necesarios para garantizar que la intervención futura sea segura y eficaz. Entre las opciones que se estudian figuran la instalación de nuevas alineaciones de pantallas dinámicas en cotas superiores, con mayor capacidad de absorción de impactos, y, si los estudios así lo aconsejan, la construcción de una visera o falso túnel que cubra la carretera y permita el paso de bloques por encima de la vía sin afectar a la circulación.
“Si no somos capaces de contener esas piedras, tendríamos que pensar en una visera o falso túnel para que pasen por encima de la carretera”, avanzó Fernández Armiño.
Las futuras actuaciones podrían desarrollarse en paralelo a la reapertura provisional, dentro del marco de una obra declarada de emergencia. Aunque el corte está suponiendo importantes rodeos para vecinos y servicios esenciales, los responsables técnicos subrayan que se están destinando todos los medios humanos y materiales necesarios para devolver la normalidad a la vía con las máximas garantías.
“Pedimos paciencia. Hay mucho trabajo técnico que no se ve, pero es imprescindible para que cuando se reabra la carretera lo haga con todas las garantías”, concluyó Fernández Armiño.










