Desde ayer, los conductores que circulen por El Plantío y la avenida Caja Círculo deberán extremar la precaución, ya que los radares fijos instalados en estas dos zonas comienzan a multar en ambos sentidos de forma permanente. Hasta ahora, los dispositivos habían estado en periodo de pruebas, una fase que ya había contribuido a reducir la velocidad y pacificar el tráfico en estos puntos de la ciudad.
El resto de las cajas de radar renovadas no permanecerán fijas en una única ubicación, sino que podrán ser utilizadas de forma rotativa por la Policía Local, en función de los análisis de tráfico y de la detección de excesos de velocidad en otras zonas de Burgos. Además, estos equipos también podrán emplearse como cinemómetros portátiles, con una precisión superior a la de los Veloláser utilizados hasta el momento.
La puesta en marcha definitiva de estos radares, junto con la señalización instalada en los últimos meses, tiene como objetivo mejorar la seguridad vial y fomentar una conducción más responsable, reduciendo los riesgos asociados a los excesos de velocidad en las principales vías de la ciudad.











