Un fallo técnico de las bombas en la depuradora de Villarcayo situada en Bocos provoca la muerte de peces en el Río Nela
El fallo de una de las bombas provocó un vertido de aguas sin depurar al río, causando la muerte de cientos de peces en un tramo del Nela

La Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Villarcayo cuenta con 3 bombas, una en funcionamiento habitualmente y otras dos para cuando se produce un incremento considerable del caudal, como así sucedió el pasado jueves debido a una tormenta. Ante el aumento del caudal, la segunda y, si es necesario, la tercera bomba entran en funcionamiento para gestionar el volumen de agua. Sin embargo, en esta ocasión se produjeron varias circunstancias que provocaron una incidencia en la depuradora.
Una de las tres bombas llevaba 15 días fuera de servicio por encontrarse en reparación. Cuando fue necesario activar otra de las bombas, esta no funcionó correctamente, lo que provocó un vertido de aguas sin depurar al río. Manuel Villanueva, concejal del Servicio Municipal de Aguas explica para Radio Espinosa Merindades que el servicio es consciente de este fallo y, según explica, se hace todo lo posible para que este tipo de problemas sean mínimos. El concejal señala que, de las tres bombas instaladas, en ese momento estaban funcionando, «una y media«.
Cuando la segunda bomba presentó el fallo, parte del vertido salió por un aliviadero al río. Manuel Villanueva considera que se dieron varias circunstancias que hicieron que el efecto fuese especialmente perjudicial.
En esta época, el Nela es cuando menos caudal de agua lleva y, debido a las temperaturas, que este año han sido excepcionales, el río puede presentar una carga de oxígeno en algunas ocasiones al límite de la vida de los peces. El calor hace que el oxígeno disuelto en el agua disminuya considerablemente. Al salir el vertido, lo que produce es, fundamentalmente, una falta de oxígeno. Manuel Villanueva calcula que el efecto se produjo en unos 80 o 100 metros, provocando que los peces quedasen atrapados en esa zona y muriesen por falta de oxígeno.
El concejal villarcayés añade que dicho aliviadero, si saliese a todo el caudal del río que lleva en estos momentos, seguramente el efecto hubiese sido menor. Lo que ocurre es que en esta parte que sale este aliviadero, que es justo debajo del puente de Bocos, el río se divide en pequeños meandros porque hay vegetación en el cauce. Entonces el contenido cae en un tercio del volumen que lleva el río y, por lo tanto, el efecto de la falta de oxígeno se hace notar de una manera más evidente.
La consecuencia de este incidente han sido cientos de peces muertos retenidos en ese mismo punto, en la antigua presa con entrada a lo que fue el antiguo molino.
A la mañana siguiente, Manuel Villanueva realizó el recorrido a la inversa, partiendo del puente del Vado, entre 4 o 5 kilómetros aguas abajo, hacia la presa. Según explica, en todo el recorrido que hizo exhaustivamente no había peces muertos, ya que estos estaban acumulados en la presa.
Esos peces están formados por loinas, que son las madrillas, negrices y gobios, peces pequeños. También es cierto que en todo el recorrido pudo detectar la muerte de cuatro truchas, concretamente.
Manuel Villanueva explica que las truchas son mucho más sensibles a la falta de oxígeno y considera que estas también estarían a la salida justo del vertido y tampoco pudieron escapar a zonas con más oxígeno.
En cuanto a los cangrejos, el concejal explica que no tienen ningún problema ante una situación de este tipo porque salen fuera del agua y respiran fuera de ella. Por este motivo, ante una falta de oxígeno en un tramo del río, el cangrejo se desplaza fuera del agua y no sufre ese periodo de falta de oxígeno.
Según explica el concejal del Servicio Municipal de Aguas, en otras condiciones y en otra época, ese vertido no produciría prácticamente ningún incidente en el río porque hay más agua, más oxígeno y los peces pueden desplazarse y no se produce esa pérdida de oxígeno en un tramo determinado.
Desde el Ayuntamiento de Villarcayo M.C.V. explican que es un incidente puntual y que desde el año 1991, que se puso en funcionamiento la depuradora, solo han ocurrido 3 incidentes en 35 años, lo cual demuestra que hay un control importante de depuración. Además, destacan que el municipio villarcayés fue, tras la ciudad de Burgos, pionero en instalar una depuradora de aguas residuales en la provincia.
Manuel Villanueva reconoce que el episodio visualmente es llamativo y que hay que lamentar que mueran estos animales, pero la cantidad de peces afectados no ha sido muy grande.
Por otro lado, desde la Junta Vecinal de Bocos advierten que no es la primera vez que sucede y califican este incidente como “una verdadera vergüenza”.
Enrique Santamaría, alcalde de Bocos, asegura que este tipo de episodios vienen sucediendo cada cuatro o cinco años y afirma que desde la Junta Vecinal están ya bastante cansados de la depuradora de Villarcayo. El alcalde de Bocos cuestiona además que, aunque la depuradora está situada en territorio de Bocos, las aguas depuradas de Bocos no van a la depuradora.
Enrique Santamaría considera que no entiende cómo es posible que este tipo de situaciones sucedan de forma constante y señala que no ve que en otras depuradoras esto ocurra tan habitualmente. En este sentido, califica la situación como “vertidos descontrolados por tormentas” y recuerda que, en este caso, la tormenta no fue especialmente grande, ya que fueron 10-15 litros.
El alcalde de Bocos lamenta que episodios como este hagan que la zona de baño que tenían allí no se utilice por sus vecinos.
«Esta depuradora se puso justo antes de una zona de baños que tenía el pueblo de Bocos y que lógicamente ya no tiene, porque aunque se supone que la depuradora es precisamente para verter agua limpia al río, como esto sucede de forma más o menos habitual, ya cuando sucede en verano es especialmente gravoso, porque provoca la mortandad que ha provocado y pues dejó de utilizarse».
Enrique Santamaría explica que la zona estaba volviendo a utilizarse otra vez, pero que, después de que estos episodios se repitan cada tres o cuatro años, lógicamente la gente no va a ir a ese lugar.
El alcalde de Bocos asegura además que están convencidos de que si la depuradora de Villarcayo estuviese antes de la zona de baño que todos conocen en Villarcayo, posiblemente no sucedería lo que sucede con la depuradora.
“Seguro que no tenía vertidos descontrolados de esta manera y menos con la periodicidad con la que, por desgracia, sufrimos este daño”, concluye Enrique Santamaría.
La situación en la depuradora volvió a la normalidad el pasado viernes y desde el consistorio villarcayés esperan que no se repitan las circunstancias con el funcionamiento de las bombas, deseando que la bomba en reparación sea devuelta cuanto antes para tener disposición del total de las mismas nuevamente.










