El líder de la organización criminal dedicada al tráfico de droga y blanqueo de capitales residía en Medina de Pomar
La Guardia Civil arresta a 16 personas en una operación desarrollada en varias provincias y desarticula laboratorios clandestinos, puntos de venta y una plantación de marihuana

La Guardia Civil, en el marco de la operación ‘DIKBUS’, ha detenido a 15 hombres y una mujer, de entre 29 y 66 años, como presuntos autores, en distinto grado de participación, de delitos contra la salud pública por tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal en cuatro provincias a nivel nacional. De ellos, varios han sido detenidos en Medina de Pomar y Villarcayo.
Fruto de las labores de inteligencia, investigación y seguimiento desarrolladas por la Comandancia de la Guardia Civil, se obtuvieron sospechas fundadas sobre la existencia de un importante grupo dedicado a la elaboración y venta de droga en la comarca de Las Merindades, aunque con ramificaciones en las provincias de Vizcaya, Cantabria y Toledo.
La investigación se inició el pasado mes de octubre gracias a la información obtenida por el Equipo de Policía Judicial de Medina de Pomar. Según explicó la Guardia Civil, los agentes detectaron la actividad de un grupo de personas que se dedicaba al tráfico de drogas principalmente en Medina de Pomar y la comarca de Las Merindades.
Los detenidos, perfectamente organizados, con una estructura claramente jerarquizada y un reparto definido de funciones, formaban parte de una organización criminal dedicada al tráfico de drogas cuyo líder residía habitualmente en Miñón (Medina de Pomar).
Según los investigadores, el cabecilla dirigía todas las operaciones de la organización y era conocido entre algunos de sus miembros como “patrón”, “patrón de patrones” o “capitán”, lo que evidenciaba su posición de mando dentro del grupo. Además, presumía ante el resto de integrantes de ser uno de los mayores distribuidores de droga del norte de España.
La Guardia Civil también ha señalado que la pareja del líder colaboraba presuntamente en las labores de blanqueo de capitales mediante actividades empresariales vinculadas a inmuebles, vehículos y otros negocios.
Durante la fase de investigación se verificó que la organización cumplía con todos los escalones necesarios para la provisión, gestión e introducción en el mercado negro de diferentes tipos de sustancias estupefacientes.
La estructura criminal contaba con un hombre de confianza que actuaba como conductor y gestor de los asuntos diarios del líder, así como con un lugarteniente (residente en Vizcaya) que asumiría el control del negocio en caso de que el líder fuera detenido. También disponía de un recaudador que se encargaba de guardar el dinero en una nave del polígono de Villarcayo.
Contaban también con un servicio de calidad que se encargaba de catar las sustancias y verificar la calidad y la pureza de las sustancias que obtenían de Países Bajos, Barcelona y Madrid, además de diferentes hombres de hombres de confianza que coordinaban la distribución en distintas zonas.
La red tenía distribuidores repartidos por Las Merindades (Medina de Pomar y Villarcayo), Vizcaya (Bilbao y Orduña), Burgos capital, Toledo y Cantabria, con áreas de actuación perfectamente delimitadas.
Esta operación culminó el 26 de mayo con el registro de 16 inmuebles de forma simultánea y un total de 16 detenciones el día 26 de mayo en las provincias afectadas, en un operativo en el que participaron cerca de 300 agentes de distintas especialidades de la Guardia Civil.
Durante los registros se intervinieron 10 ampollas de fentanilo inyectable, 9.184 gramos de cocaína rosa, 179 gramos de cocaína, 3.001 gramos de speed, 18.648 gramos de ketamina, 850 unidades de anfetaminas y éxtasis, 3.495 gramos de hachís, 24.280 gramos de marihuana, 325 unidades de fármacos y 350 gramos de otras sustancias, además de utensilios y material para su producción, elaboración, pesaje y dosificación.
Según las estimaciones de los investigadores, toda la droga aprehendida habría superado las 160.000 dosis en el mercado negro, valoradas en en 2,4 millones de euros.
Paralelamente, se intervinieron tres pistolas (una de ellas encontrada junto a la cama del líder en el momento de la detención), un revólver y 200 cartuchos de munición, así como 62.230 euros en efectivo, tres vehículos, equipos informáticos y seis terminales de telefonía móvil.
Como resultado añadido de la operación, la Guardia Civil ha conseguido inhabilitar 15 puntos de venta de droga, desmantelar tres laboratorios clandestinos de elaboración y corte de sustancias estupefacientes y una plantación indoor de marihuana.
La operación, ha sido dirigida por el Juzgado de Villarcayo y coordinada por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Policía Judicial de Burgos; en los registros han participado patrullas de Seguridad Ciudadana, UOPJ, USECIC, GAR, GRS, GIC, Servicio Fiscal y Servicio Cinológico de las provincias afectadas. A raíz de esta operación, se abrirán nuevas fases de investigación.










