Los propietarios de los alojamientos rurales de Burgos que pertenecen a la Asociación Turalbur se reunieron ayer en su asamblea anual. Este año, la cita tenía tres objetivos principales: ponerse al día sobre cuestiones legales y de funcionamiento, intercambiar impresiones y dudas y también reivindicar.
Desde la asociación burgalesa, la mayoría de los miembros buscan y reclaman mayor apoyo institucional de cara a promocionar los alojamientos fuera de los días con más visitas.
Para este 2026, su objetivo es claro: conseguir pernoctaciones fuera del fin de semana. Se trata de una reivindicación repetida en los últimos años, ya que desde hace tiempo se busca desestacionalizar el turismo, puesto que durante las épocas vacacionales los alojamientos se completan sin problema. Para conseguirlo, consideran que un pilar fundamental es la promoción por parte de las instituciones.
En general, la situación actual del turismo en la provincia es estable, aunque desde la asociación no ocultan cierta preocupación. El vicepresidente de Turalbur, Domingo Hernández, aseguró que la situación puede interpretarse como “el vaso medio lleno o medio vacío”, pero reconoció que se está produciendo un estancamiento en las pernoctaciones en los establecimientos de turismo rural de la provincia.
Domingo Hernández explicó que, aunque el turismo sigue siendo la primera industria de España, las cifras en la provincia se sitúan por debajo de la media nacional. Señaló que, si bien el reclamo de sol y playa tiene un fuerte tirón y el número de visitantes crece a nivel nacional, en Burgos los datos se mantienen muy similares desde hace años, con pequeñas variaciones al alza o a la baja. Según detalló, la ocupación ronda aproximadamente el 30% en la última década y reconoció que, mientras estas cifras no acaben de despegar, no pueden estar satisfechos.
En la asamblea también se trataron cuestiones legales, como la relacionada con la normativa europea de registro, ya que se trata de una cuestión que aún no está del todo clara.











