Comienzan las obras de la plaza de Medina de Pomar que estará finalizada para San Isidro 2027
La actuación cuenta con una inversión de 1,28 millones de euros y un plazo de ejecución de siete meses

Ayer, que justo hacía exactamente 118 años de su inauguración, daban comienzo las obras de reforma y rehabilitación del coso taurino medinés para convertirse en una infraestructura moderna, segura y polivalente para la celebración de espectáculos taurinos y actividades culturales, sociales y festivas en su actual ubicación histórica.
Desde el Área de Cultura, la concejala de Cultura de Medina de Pomar, Nerea, destacaba la importancia que desde el Ayuntamiento y desde Cultura se da a las tradiciones. En este caso, señalaba que se trata de una Plaza de Toros que “medineses y medinesas tanto quieren” y donde el Ayuntamiento está haciendo “ese esfuerzo por reformarla y que esté en el mismo sitio de siempre”. Además, apuntaba que este espacio dará “facilidad” para convertirse en “un nuevo equipamiento para eventos culturales y sociales en la ciudad de Medina de Pomar”.
El equipo de gobierno ha estado hoy acompañado de representantes de Viconsa S.A., empresa adjudicataria encargada de ejecutar estos trabajos, y el arquitecto redactor del proyecto, Diego Garteiz, para la firma del acta de inicio de obra. Arquitecto especialista en plazas de toros y vinculado a la tauromaquia, que visualiza el proyecto de una forma diferente.
El concejal de Planeamiento Urbanístico de Medina, José Juan, explicaba en relación al arquitecto encargado que, al principio, cuando empezaban a hablar sobre el proyecto, este le comentaba que había que “seguir, bajar el graderío para que al final el espectador participe de la fiesta y que al final esté inmerso en ello”. Esta sensibilidad, señalaba, también puede repercutir en cualquier espectáculo que se haga “de tipo circense”, buscando una mayor proximidad con el público frente a la lejanía y altura que había anteriormente. A su juicio, el hecho de contar con “un arquitecto, digamos, vinculado a la tauromaquia” ha permitido incorporar esta impronta al proyecto.
Para el arquitecto esta plaza le ha supuesto un reto personal. Diego Garteiz, arquitecto y director de la obra, y que ha reformado plazas como la de Vista Alegre en Bilbao, explica que “el espacio era pequeño, era muy justo, entonces había que optimizarlo al máximo”, además de buscar “realmente el aforo que necesitaba el pueblo” y corregir los defectos que tenía la plaza anterior.
El arquitecto reconoce que “ha sido un trabajo que os puedo decir que ha sido más complicado de lo que esperaba”, aunque asegura estar contento con el resultado. No solo se ha contemplado el espacio taurino, sino también “el uso del coso para todo tipo de espectáculos”, de forma que habrá zonas de bares y aseos que cumplirán con la normativa, al igual que todas las evacuaciones. El arquitecto considera que finalmente “va a quedar un coso muy utilizable para muchos eventos” y que el pueblo “lo va a seguir reconociendo como suyo, como el coso suyo de siempre”. La idea, explica, es que “cuando entre aquí la gente lo reconozca como suyo”.
Una inversión de 1.285.462,44 euros con un plazo de ejecución de siete meses para su inauguración en las fiestas de San Isidro 2027. Manteniendo una apariencia similar a la actual, la futura plaza estará organizada en seis tendidos con ocho filas para lograr un aforo total de 1.936 espectadores, y que será más amplio para la comodidad del público y contará con espacios para sillas de ruedas con la colocación de un elevador.
Conservará el ruedo, la barrera y el callejón, lo que no se habrán serán chiqueros que se instalarán cuando se celebren los festejos taurinos, tampoco habrá enfermería que se sustituirá por una ambulancia medicalizada ese día. Incorporará dos zonas de bar y 3 aseos.
La empresa Viconsa ha rebajado el plazo de ejecución de 8 a 7 meses. Andrés Anacabe, de la empresa constructora, explica que una parte importante de los trabajos serán “todos los graderíos” y que cuentan con un colaborador que se ha comprometido a analizarlos para optimizar “sobre todo la fabricación y luego la colocación”. A partir de ahí, señala que “el resto de actividades van a ser secundarias”. También han adelantado que están realizando “un proceso de topografía muy intenso” para conocer exactamente cuál es la situación actual y evitar así que aparezcan sorpresas con la obra ya iniciada.
Ayer daban comienzo estas obras, que ya habían derribado el graderío, y que tienen marcado como objetivo volver a celebrar sus festejos taurinos de San Isidro 2027 en este recinto completamente renovado y preparado para convertirse en escenario de buena parte de la actividad cultural, social y festiva de la ciudad.










