Ayer tuvo lugar el acto de presentación de esta 48ª edición de la Vuelta a Burgos con las intervenciones del presidente de la Diputación de Burgos, Borja Suárez; el presidente de la Fundación Caja Rural, Tomás Fisac; y el director de la Vuelta a Burgos, Miguel Ángel de los Mozos.
Más de 840 kilómetros repartidos en cinco etapas con la participación de 22 equipos internacionales: 14 de categoría WorldTeam y 8 de categoría ProTeam. Además, la organización está a la espera de la resolución de la Unión Ciclista Internacional (UCI), que se dará a conocer a principios de la semana que viene, para aspirar a situar esta carrera en la máxima categoría del ciclismo mundial.
La Vuelta a Burgos 2026 se disputará del 4 al 8 de agosto con protagonismo en Las Merindades y La Bureba. En la tercera etapa, el jueves 6 de agosto, la salida será desde la Merindad de Montija y finalizará en el Valle de Valdebezana, con un recorrido de 184 kilómetros y puertos como el Alto de Bocos, Ojo Guareña, Alto de Retuerta, Estacas de Trueba y el Puerto del Escudo.
Según explicó el director de la prueba, Miguel Ángel de los Mozos, esta jornada, denominada ‘El despertar del Ebro’, tendrá siete puertos de montaña y estará marcada por el paso por el Puerto del Escudo, un ascenso histórico de la Vuelta a España. Además, señaló que la cercanía de este puerto a la meta podría convertir la etapa en decisiva para la clasificación general, hasta el punto de que podría empezar a definir el ganador final de la carrera.
La cuarta etapa, el viernes 7 de agosto, será prácticamente llana, con salida desde Palazuelos de Muñó en dirección a Sedano, Pesadas de Burgos y el descenso de La Mazorra como gran novedad antes de llegar a la zona de La Bureba, con paso por localidades como Oña y Los Barrios de Bureba, antes de finalizar en Briviesca, donde se espera una llegada al sprint.
Sobre esta jornada, Miguel Ángel de los Mozos explicó que, bajo la denominación de ‘Territorio Románico’, el recorrido atravesará el Valle de Valdivielso y La Bureba, y apuntó que se presenta como una etapa de transición, abierta tanto a una escapada como a un desenlace favorable para los velocistas, con capacidad para influir en el desarrollo de la clasificación de la Vuelta.
Más de 150 ciclistas tomarán la salida de esta Vuelta a Burgos, lo que supondrá la segunda mejor participación histórica de la carrera.











