La Guardia Civil rescata a un hombre atrapado en el río Ebro tras una intervención de máxima urgencia
Los agentes del Puesto de Soncillo se lanzaron al agua para rescatar a la víctima, que había quedado aprisionada entre una lancha neumática y las rocas del fondo del río

La rápida actuación de efectivos de la Guardia Civil de la Comandancia de Burgos ha resultado decisiva para salvar la vida de un hombre que quedó atrapado en el río Ebro tras un accidente con una lancha neumática.
El suceso se produjo después de que la Guardia Civil recibiera un aviso de emergencia, desplazándose de inmediato una patrulla del Puesto de Soncillo hasta el lugar de los hechos.
A su llegada, los agentes encontraron una lancha neumática inmovilizada por la fuerte corriente del río. Sobre la embarcación permanecían dos personas, mientras que una tercera había quedado aprisionada entre la balsa y las rocas del fondo del cauce. La víctima apenas podía mantener la cabeza fuera del agua y sobrevivía gracias al enorme esfuerzo de sus dos acompañantes, que trataban de sostenerla a flote pese al agotamiento.
Ante la gravedad de la situación y el riesgo inminente para la vida del hombre, los guardias civiles no dudaron en lanzarse al agua, poniendo en riesgo su propia integridad para acceder hasta la embarcación.
Gracias a su rápida intervención, lograron liberar al accidentado, sacarlo de debajo de la lancha y trasladarlo hasta un risco cercano, donde quedó a salvo y fuera del alcance de la corriente, evitando un desenlace fatal.
Tras el rescate, los agentes permanecieron en la zona asegurando el lugar y prestando asistencia hasta la llegada de los Bomberos y del helicóptero de rescate del 112, con cuyos efectivos colaboraron en la evacuación aérea del herido hasta un centro hospitalario.










