Burgos comienza a enfrentarse a una reducción significativa del suelo industrial disponible, especialmente para proyectos empresariales de gran tamaño. Uno de los principales ejemplos es la cuarta fase del polígono de Villalonquéjar IV, donde más del 60% de las parcelas ya están ocupadas desde que comenzó su comercialización hace casi dos décadas.
En total, este sector cuenta con 138 parcelas destinadas a uso industrial, terciario o de equipamiento. Hasta el momento se han vendido 84 terrenos, mientras que 54 continúan disponibles, lo que supone que de los 1,2 millones de metros cuadrados netos, alrededor de 800.000 ya están en uso.
La situación es especialmente delicada cuando se trata de atraer grandes proyectos industriales o plataformas logísticas, ya que las parcelas libres son principalmente de pequeño o mediano tamaño. En la actualidad solo quedan 41 terrenos disponibles para implantaciones industriales de los 123 iniciales, lo que reduce considerablemente las opciones para compañías que necesitan superficies superiores a 50.000 metros cuadrados. En algunos casos sería posible unir parcelas contiguas, aunque la orografía del terreno complica esta alternativa.
Tras varios años con un ritmo de ventas lento (el pasado año únicamente se vendió una parcela), 2026 parece mostrar una ligera reactivación del interés empresarial. En las últimas semanas se han recibido consultas para adquirir cuatro parcelas situadas en distintas zonas del polígono, con superficies que van desde 2.804 hasta 22.580 metros cuadrados. Dos de estas operaciones ya han recibido autorización para iniciar el proceso de licitación pública, que se publicará en la plataforma de contratación del sector público, permitiendo que diferentes interesados presenten sus ofertas.
Desde que el Ayuntamiento asumió la gestión del suelo tras la disolución del consorcio encargado del polígono, las ventas deben realizarse siguiendo la Ley de Contratos del Sector Público, lo que implica convocatorias abiertas para la adjudicación de los terrenos.
El año con mayor actividad comercial fue 2022, con 21 parcelas vendidas, seguido de 2018, con 16 operaciones. En otros ejercicios como 2017 y 2021 se registraron 11 ventas en cada uno. Sin embargo, en los últimos tres años el ritmo ha sido mucho más reducido, con solo seis operaciones formalizadas.











