El Valle de Mena reabrió ayer las puertas de la Escuela Infantil Arco Iris con una inversión de más de 100.000 euros
Las obras de adecuación, con un presupuesto cercano a los 105.000 euros, han permitido mejorar la accesibilidad, seguridad y funcionalidad del centro para adaptarlo a la normativa de la Junta de Castilla y León

El Ayuntamiento del Valle de Mena ha culminado las obras de adecuación de la Escuela Infantil Arco Iris, ubicada en el antiguo instituto de Villasana, con una inversión cercana a los 105.000 euros. La actuación responde a la necesidad de adaptar y mejorar las instalaciones para garantizar el cumplimiento de la normativa de la Junta de Castilla y León para las escuelas infantiles, al tiempo que se dota al centro de unas condiciones más accesibles, seguras y funcionales para los niños y niñas, sus familias y el personal.
Ayer por la tarde se realizó una jornada de puertas abiertas que, según explica para Radio Espinosa Merindades José Ranero, alcalde del municipio, resultó satisfactoria y entretenida para las familias. El regidor señala que muchos padres y madres ya conocían las instalaciones, puesto que durante las últimas jornadas del mes de agosto se habían acercado al centro mientras se realizaban los trabajos de limpieza y adecuación. Ranero destaca además que la jornada permitió comprobar de primera mano las inversiones realizadas y la buena acogida de las mejoras por parte de los asistentes.
Una inversión por parte del Ayuntamiento del Valle de Mena muy esperada y que se ha culminado con éxito para mantener el servicio de educación infantil en el Valle de Mena. José Ranero explica que, cuando el actual equipo de gobierno llegó al Ayuntamiento, ya existía un requerimiento de la Junta de Castilla y León para adecuar las instalaciones y poder mantener el servicio de escuela infantil. En un primer momento, incluso se valoró la posibilidad de cambiar la ubicación de la guardería, aunque finalmente, tras varias valoraciones y reuniones con la Junta de Castilla y León, se optó por acometer la adecuación del edificio en el que ya se prestaba el servicio.
La intervención de mayor envergadura ha sido la destinada a garantizar la accesibilidad al centro. Para ello, se ha ejecutado un acceso directo desde la calle Miguel de Cervantes hasta la Escuela Infantil, con una pendiente prácticamente nula, facilitando considerablemente la entrada y salida de las familias y de los pequeños. Una actuación que se ha complementado con la habilitación de un pequeño patio complementario al resto de espacios del recinto. Estos trabajos han sido realizados mediante contratación externa a la empresa VICONSA.
Según explica el alcalde, la principal actuación ha sido la construcción de una gran pasarela desde la calle Miguel de Cervantes hasta la entrada principal, lo que permite acceder prácticamente a nivel y garantiza la accesibilidad a la planta superior del edificio. Ranero subraya que esta intervención responde también al objetivo de que los ayuntamientos puedan garantizar que sus edificios públicos sean accesibles. Asimismo, señala que se han llevado a cabo diferentes actuaciones para cumplir con la normativa de escuelas infantiles y garantizar que el servicio continúe prestándose en el Valle de Mena con la mayor calidad posible y en beneficio de sus usuarios, especialmente de los niños y niñas.
A esta actuación se suma un importante conjunto de trabajos ejecutados con medios propios municipales por la Brigada de Obras, cuyo trabajo ha sido calificado por el Ayuntamiento como «extraordinario». Entre las actuaciones realizadas destaca el aprovechamiento de un espacio existente mediante un cierre acristalado para crear una terraza destinada a albergar la cocina y un pequeño comedor. Asimismo, se ha instalado un baño adaptado para los más pequeños, con acceso directo desde una de las aulas; se ha creado un circuito completo de evacuación, debidamente señalizado, mediante la apertura de tres puertas que permiten comunicar los distintos espacios interiores; se han sustituido todas las puertas para garantizar la accesibilidad interior; se ha ampliado el hall de acceso y se han adecuado los vestuarios del personal de la Escuela Infantil.
La responsable de la Escuela Infantil, Nerea Martínez Llanos, señala que «todas estas mejoras repercuten directamente en el día a día de los niños, las familias y el equipo que trabaja en la Escuela. Contar con espacios más accesibles, seguros y adaptados a las necesidades de los pequeños es una gran satisfacción», explica la responsable.
Durante este curso, la Escuela Infantil Arco Iris cuenta con 33 niños y niñas inscritos: 13 de entre 0 y 2 años y 20 de entre 2 y 3 años.
Este es un local público de gestión privada que tiene un arrendamiento con una concesión a varios años y que, de momento, la gestión que se está realizando del edificio está siendo satisfactoria según el Ayuntamiento, tanto por parte de las propias gestoras del centro como de los usuarios.
Desde el consistorio menés apuestan por este tipo de servicios, que son fundamentales para la conciliación familiar, para que puedan ofrecer el mejor servicio posible.










