La Federación de Clarisas de Aránzazu recuperó en la madrugada del jueves la posesión del monasterio de Belorado después de que se ejecutara el desahucio de las siete monjas excomulgadas que permanecían en el convento. Las religiosas abandonaron el edificio a las 2:46 horas, poniendo fin a su estancia en el inmueble tras el proceso judicial abierto por el conflicto con la Iglesia.
Tras salir del monasterio, las exreligiosas se desplazaron de forma temporal a La Puebla de Montalbán (Toledo). Allí se alojarán en la casa del padre de Isabel Jiménez, conocida como sor Isabel, una de las integrantes del grupo.
Una vez recuperado el control del convento, la Oficina del Comisario Pontificio de los monasterios de Belorado, Orduña y Derio realizó una primera revisión del estado del edificio. Según han explicado, la inspección del inmueble se prolongó durante aproximadamente tres horas.
Desde esta oficina han señalado que el monasterio se encuentra muy deteriorado y que durante la revisión se constató que faltan numerosos objetos, por lo que se continuará analizando el estado de las instalaciones.
El desalojo supone un nuevo episodio dentro del conflicto protagonizado por las conocidas como monjas cismáticas de Belorado, que durante los últimos meses han mantenido un enfrentamiento con la Iglesia tras su ruptura con la autoridad eclesiástica.











