La localidad de Lerma ha dado inicio a la 64ª edición de su tradicional feria, consolidando su recuperación y posicionándose de nuevo como uno de los principales escaparates del sector primario en Castilla y León. Durante la mañana del 1 de mayo, miles de visitantes se han acercado a la Villa Ducal, evidenciando que esta cita ya trasciende lo meramente local.
El calendario ferial de Lerma cuenta con dos momentos clave al año: esta feria centrada en maquinaria agrícola y otra en noviembre, dedicada a productos derivados de la madera, que se celebra en la Plaza Mayor. Esta última tiene origen histórico como concesión ducal y real, y actualmente se complementa con un evento que reúne cerca de un centenar de expositores.
En la inauguración oficial, representantes institucionales han destacado el renacer de la feria, que tras años complicados vuelve a ganar protagonismo gracias a la innovación tecnológica y el respaldo público.
Desde la Diputación de Burgos se ha puesto en valor el esfuerzo realizado para recuperar un evento que había perdido fuerza. Hoy, la feria se presenta más dinámica, con mayor presencia empresarial y una notable afluencia de público, cumpliendo así el objetivo de garantizar su continuidad.
Uno de los puntos fuertes de esta edición ha sido el peso del sector vitivinícola. La provincia refuerza su posicionamiento apoyándose en sus denominaciones de origen, como Ribera del Duero y Arlanza, y en iniciativas como el congreso técnico previo sobre vino o la participación destacada de la marca Burgos Alimenta, con más de 30 expositores.
El objetivo es claro: convertir a Burgos en un referente nacional del vino, impulsando un sector que genera riqueza y empleo, en combinación con la innovación en agricultura y ganadería.
Más allá del ambiente festivo, la feria también ha servido como altavoz para las inquietudes del sector. Entre ellas, destaca la gestión del lobo, que sigue generando preocupación por su impacto en las explotaciones ganaderas.
Asimismo, se ha reclamado una postura más firme en Europa respecto a acuerdos internacionales como Mercosur, insistiendo en la necesidad de aplicar cláusulas que garanticen una competencia justa para los productores locales.
Por parte de la Junta de Castilla y León, se ha subrayado el papel de la feria como referente nacional, recordando que en la edición anterior se superaron los 100.000 visitantes.
También se han destacado iniciativas recientes como proyectos de innovación agraria con participación de cientos de profesionales o programas formativos para reducir la brecha digital en el campo.
En cuanto a la actualidad administrativa, se ha insistido en la importancia de tramitar la PAC (Política Agraria Común) dentro de plazo, ampliado hasta el 15 de mayo. Además, se han puesto en valor las ayudas destinadas a la promoción del vino en mercados internacionales, con una inversión de más de 11 millones de euros.
Por último, se ha resaltado el éxito de marcas de calidad como Tierra de Sabor, cuya presencia en ferias nacionales e internacionales continúa creciendo gracias al apoyo institucional.











