La lista de espera quirúrgica en Castilla y León se mantiene en 87 días pese al aumento de pacientes
Sanidad atribuye el incremento de la demanda al impacto de las huelgas médicas en los hospitales de la Comunidad

La demora media para intervenciones quirúrgicas en Castilla y León se mantiene en 87 días, una cifra que no ha variado desde el pasado mes de diciembre, según los últimos datos publicados por la Consejería de Sanidad.
Sin embargo, esta estabilidad contrasta con el aumento del número de pacientes en lista de espera, que alcanza los 30.984 a 31 de marzo de 2026, frente a los 28.935 registrados en el mismo periodo del año anterior. Desde la Junta señalan que este incremento refleja el impacto de las jornadas de huelga del colectivo médico, que han afectado a la actividad asistencial.
Aun así, Castilla y León se sitúa como la segunda comunidad autónoma con menor tasa de pacientes en lista de espera quirúrgica, con 10,57 por cada mil habitantes, por debajo de la media nacional.
Por especialidades, las mayores demoras se concentran en Traumatología (112 días) y Cirugía Plástica (117 días), mientras que otras áreas presentan tiempos más reducidos, como Dermatología (27 días), Oftalmología (47 días) y Ginecología (52 días).
Además, cerca del 50 % de los pacientes en lista de espera se concentran en dos especialidades: Traumatología y Cirugía General y Digestiva, lo que evidencia dónde se acumula la mayor presión del sistema.
Entre los diagnósticos más frecuentes figuran las cataratas, las hernias inguinales y la artrosis de rodilla, que representan más de una cuarta parte de las intervenciones pendientes.
En cuanto a los casos más urgentes, el sistema sanitario mantiene los plazos, ya que el 100 % de los pacientes con prioridad máxima (intervención en menos de 30 días) han sido atendidos dentro del tiempo establecido, con una espera media de 9 días.
La presión asistencial también se refleja en otros ámbitos. La espera media para una primera consulta externa se sitúa en 97 días, mientras que las pruebas diagnósticas presentan demoras como 45 días para un TAC, 74 días para una resonancia magnética o 110 días para una ecografía.
En conjunto, los datos muestran un sistema sanitario tensionado, en el que la estabilidad en los tiempos medios convive con un incremento de la demanda asistencial y las consecuencias derivadas del conflicto laboral en el ámbito sanitario.










